Una semana solos

Una semana solosPor lo visto, la otredad es el anzuelo que Celina Murga usa para tentarnos a sumergirnos en aguas sociológicas. Explícita en el título de un film anterior (cuya protagonista treintañera se reencuentra con ex amigos/compañeros antes familiares, ahora distantes y ajenos), la presencia del otro -de un otro distinto, raro, sospechoso- se convierte en disparador de un nuevo retrato etario y social, esta vez enfocado en un grupo de púberes, pichones del peor prototipo de burgués porteño.

Los protagonistas de Una semana solos viven en un country y, mientras sus padres están de viaje, en una misma casa bajo el cuidado relativo de “la mucama” Esther. La experiencia acotada en términos espaciales y temporales remite a aquellos estudios que los psicólogos realizan mediante una cámara de Gesell o que los entomólogos llevan adelante para examinar insectos.

De una manera mucho más llana que Lucrecia Martel cuando pinta a la burguesía salteña, Murga trabaja con una cámara testigo que -sin mayores juegos de composición escénica- nos permite acompañar, escuchar, observar. De esta manera, encontramos en María, Sofía, Fernando, Quique, Facundo, Tomás, Rodrigo, Timmy gestos, dichos, reacciones de una clase acostumbrada a ser servida, a coimear, a delinquir (a su manera), a discriminar/maltratar/ culpar a una otredad (de nuevo esta noción) ya estigmatizada.

La llegada de Juan exacerba la inconducta, y pone en evidencia la distinción que los porteños con poder adquisitivo suelen hacer entre la negritud confiable (aquí representada por la empleada doméstica y el personal de seguridad) y aquélla sospechosa, peligrosa, condenable (aquí asociada a la condición “foránea” del hermano de Esther y a las villas que las combis escolares bordean cuando llevan a los niños a la escuela).

Por otra parte, la partida de los padres (o una presencia mínima a partir de breves charlas telefónicas) conforma un segundo elemento que nos invita a reflexionar sobre una clase abandónica, despreocupada, negligente, incapaz de asumir la responsabilidad que le compete. También origina una crónica del encierro donde la libertad es sólo una ilusión atribuíble a la ausencia de los progenitores y a la consecuente posibilidad de transgresión.

Por último, la vigilancia policial que rige en el country y en el colegio funciona como indicio de una clase que recurre a la tantas veces exigida “seguridad” para protegerse de ese otro extraño, colado, molesto, perjudicial, y como símbolo de la sociedad de control que tan bien analizó Michel Foucault.

Entre las muchas virtudes de Una semana solos, se destacan la consistencia de un guión sobrio, pertinente, rico en interpretaciones, la muy acertada dirección actoral de chicos cuyas edades oscilan entre los 7 y 14 años, y la intervención de una cámara discreta, nada afín a los golpes de efecto, atenta a los detalles mínimos de una conducta social. ¿Acaso la de nuestra (futura) dirigencia?

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Un párrafo aparte merece la experiencia de ver este largometraje un sábado a la tarde en el Village Recoleta. Al principio, quien suscribe creyó tener el privilegio de encontrarse en una sala beneficiada con la mejor tecnología surround… hasta que comprendió que tanta sonoridad provenía de la inconducta del público repatingado a su alrededor.

El descubrimiento se convirtió en prueba irrefutable de que el retrato de Murga es absolutamente representativo de esa “gente bien”, tan incapaz de discernir entre libertad de acción y respeto por el prójimo.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

19 respuestas a “Una semana solos

  1. Ay Specta, vos decís? a mí Ana y los otros me pareció una mala “película fuc” (Fuc por la fundación universidad del cine). Ha buenos directores de ahí, pero Celina Murga no me gusta ni un poquito.
    Por supuesto, a lo mejor creció y esta es una película más madura, pero no sé.

  2. Y…. A mí Ana y los otros me gustó, Natalia. Me pareció una ópera prima prometedora… Promesa que se cumple con Una semana solos, película que me pareció muy interesante por cómo retrata a nuestros nuevos ricos. ¿Y si le das otra chance a Murga?… 🙄

  3. Servicio ante todo… 😀
    Esta semana dan Una semana solos en los tres Arteplex (Belgrano, Caballito, Centro) y en el Gaumont. ¿Tendrás descuento en alguna de estas salas?

  4. En el Gaumont (ahora, tendría que ir sola, porque a mi novio no lo convenzo ni en pedo. Bueno, quizá mintiéndole. “Amor, vamos a ver la nueva de Burman!!”)

  5. Me gustó mucho la película! Esta llena de detalles para pensar, no descuida el más mínimo toque, no tiene desperdicio.
    El manejo de los tiempos contagia una sensación agobiante. La elección del elenco y la caracterización de los personajes es otro mérito del film. La actitud de cada uno de los chicos es un espejo de la sociedad de los adultos.
    No ví la otra realización de Celina Murga, la veré ni bien tenga oportunidad de hacerlo.
    Una amiga que vive en este tipo de lugares me contó que lo que se ve en la peli es una realidad que esta ocurriendo en muchos countries hoy! Qué tal la nueva moda? ja!
    Saludos

  6. A mí me gustó muchísimo la apelícula. Pensé que la directora iba a ser más despiadada, casi condenatoria. Y no fue así. La barra de chicos se hace querer, sobre todo el personaje de la pequeña Sofía. Las escenas donde ella participa son conmovedoras: cuando le pide a Ester que cante, cuando están el cuatro y le pide que le enseñe a hacer la señal de la cruz.

    Y el tema de la libertad y la transgresión en un lugar asifixante, donde el afuera solo se puede espiar a través de los objetos de las casas vecinas o de los cercos que encierran el barrio.

  7. La película es muy interesante por el retrato sociológico al que te referís, Spectatrice. Retomando la pregunta final de tu reseña, podemos pensar que Murga retrata a nuestra clase dirigente (actual y, si seguimos así, futura).

    Disiento un poco con vos, Estrella. Sofía y Quique (los más chicos) y Fernando (el enamorado) son queribles; María, relativamente (se redime un poco al final); pero los otros dos (¿Rodrigo y Facundo?) son pequeños canallas.

    Saludos a ambas.

  8. La vi anoche en el Gaumont , sin calefacciòn, por seis pesos. Me gustó un poco. Estoy de acuerdo en que es una historia sobre el encierro , la soledad y el descuido sobre los niños de las clases altas , y la mirada discriminadora que todos solemos tener sobre “el otro”.

    Pero me pareció una mirada descafeinada, ingenua, si no entendí mal la película. Creo que los countries son sitios donde el aislamiento y el miedo por el otro generan en los adolescentes conductas mucho peores que las descriptas. Me quedé un poco perplejo . Me parece que – como dice Estrella – los chicos son presentados como un grupo de traviesos aburridos y los únicos malos son los padres.

    Me gustaron las actuaciones de todos y algunas escenas .

  9. Qué cosa, Adivinador… A lo mejor mi interpretación es un tanto forzada, pero tuve la sensación de que Una semana solos pretende mostrar algo más que el encierro, la soledad y el descuido que sufren los niños pertenecientes a cierto tipo de clase media-alta.

    Me pasó un poco lo de Martincho (y no lo de Estrella): salvo por Sofía y Quique, estos bichitos de country no me resultan queribles, ni siquiera “traviesos”. Tampoco tuve la sensación de que los únicos malos son los padres (después de todos, es lógico que chicos de esa edad repitan la conducta de sus mayores).

    El trato que los integrantes de esta barra tienen con el personal de Seguridad, con Esther y al principio con Juan; las definiciones que emiten sobre la relación patrón-empleado, sobre el hecho de que “somos todos chorros” (cuando explican que el borrador del aula está atado); la intención de coimear a quienes los descubren con las manos en la masa son las pinceladas de un fresco que retrata a parte de nuestra burguesía.

    Creo que la mirada de Murga no es para nada ingenua. Justamente lo que me gustó de su propuesta es que no recurre a ningún exceso, a nada terrible, para elaborar su crítica social…

  10. Vi la película y quedé con una sensación de…¿y entonces?.
    Creo que no muestra actitudes muy disímiles de las que podrían adoptar adolescentes de estratos sociales parecidos, habitantes de cualquier barrio coqueto y/o selecto de la ciudad.
    ¿El hecho de que vivan en countries los transforma en “bichitos no queribles”? ¿Qué los diferencia de los otros? ¿Su “hábitat”? No estoy de acuerdo. Quizás se estén comportando demasiado bien, teniendo en cuenta el encierro, la soledad y el abandono que padecen, no?.
    Quizás la cuestión sea no generalizar, me parece.

    Las actuaciones de Sofía y Quique, un derroche de ternura.

  11. Mónica, me parece que nuestra discusión supera la cuestión exclusivamente cinematográfica. La sigo de todos modos…

    De manera esquemática, podríamos decir que vos catalogás la conducta de estos chicos como “travesura”, y en cambio yo la veo como representativa de un tipo de burguesía (al menos para mí, hablar de representatividad no significa generalizar).

    Esta diferencia hace que, por un lado, vos sugieras la posibilidad de que estos chicos estén comportándose “demasiado bien”, que sus actos (al final vandálicos) sean producto “del encierro, la soledad y el abandono que padecen”, y que, por el otro, a mí me cueste encontrarlos queribles* (por sus actitudes, no porque vivan en un country) y atribuya ciertas acciones y reacciones a una educación específica.

    No creo que lleguemos a un acuerdo en estos puntos. A lo mejor sí podemos coincidir en pensar que la película de Murga es menos inocente de lo que puede parecer en un principio. De lo contrario, no generaría un intercambio de opiniones como éste.

    ———————————–
    * Sigo exceptuando a Sofía y Quique.

  12. Es verdad que no vamos a llegar a un acuerdo, pero pienso que tampoco es necesario. Está bueno intercambiar opiniones, conocer otras miradas, disentir.
    Tengo ganas de contar que trabajo con adolescentes que conforman un grupo de muy diferentes estratos sociales y fue, justamente, mi experiencia personal (maravillosa) la que me llevó a comentar tu post.
    Gracias por responderme.

  13. Uno de los propósitos de Espectadores es convertirse en espacio apto para el disenso, para el intercambio de opiniones (a veces distintas). Así que nos encontramos en el lugar indicado, Mónica. 😉
    Gracias a vos por tus comentarios y por la buena onda.
    Saludos.

  14. hola que tal?? yo soy nuevo en esto y quisiera quitarme una duda a esta pelicula yo la he visto en la television y la agarre ya casi terminada pero lo unico que no entendi es (desde un punto de vista mas amplio)el final de esta pelicula que pasa con los guardias y que es lo que pasa con esther y los demas chicos

  15. Un filme brillante de una directora que es una promesa para hacer grandes cosas en cine.
    El universo de este country que alberga a chicos de clase media alta se ve interrumpido -como elemento catártico- por otro adolescente, el entrerriano Juan, hermano de la doméstica. El conflicto estalla entre frases secas y titubeos que parecen un bisturí. “¿Qué es lo que no puedo hacer?” pregunta el “intruso” provinciana entre desafiante e intrigado en la pileta del club privado. Todos serán los cómplices finales que -con egoísmos, vanidades, traiciones- convergen en un cambio sutil resumido en torne de una mesa en la cocina, cuando todos se disponen a desayunar y se escucha el “Me servís” que resume la esencia de la historia. Se han producido cambios en los personajes. Todo es posible en el mundo de sociedad en que vivimos: el petardo puede provenir inconscientemente desde cualquier lado, inesperado, para transformar lo que parecía intransformable.

  16. La verdad que no encuentro sentido ver en un largometraje algo que ya se sabe…sobresale la tierna actuación de Sofía y algún otro personaje, nada más…la historia deja mucho que desear…

    Es mi punto de vista, el cual se basa en un ámbito parecido que veo cada tanto, trato con gente a diario y conozco mucho acerca de esa “burbuja”.

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