París

París, y las postales de Cédric Klapisch¿Cuántas veces el cine homenajeó a Nueva York, Los Ángeles, Londres, Barcelona, Venecia, París. En el caso de la capital francesa, últimamente viene copando títulos y convirtiéndose en protagonista. Al menos así lo sugieren este compendio de cortos y el último trabajo de Cédric Klapisch (algunos espectadores lo recordarán por haber filmado Piso compartido y Muñecas rusas) que hace dos meses se estrenó en la ciudad de Buenos Aires y que motiva la redacción de este post.

Decididamente París dista de ser una película original. Por un lado, suscribe a la moda que podríamos denominar «urbano-turístico-cinematográfica». Por otro lado, apela al viejo truco de la comedia dramática coral (cuyos personajes múltiples, además, se entrecruzan) para mostrar distintos puntos de la ciudad y los distintos tipos de habitantes que la disfrutan/padecen.

Por ejemplo, el departamento donde vive el bailarín Pierre sirve como plataforma desde donde la cámara saca fotos panorámicas muy hermosas en torno a la siempre magnífica Torre Eiffel; el profesor Roland nos conecta con el ámbito universitario y con rincones del Barrio Latino, y el vendedor de pescados Jean nos invita a recorrer las ferias de frutas, verduras, flores, carnes, presentes en las calles no sólo de la ex Lutecia sino de toda Francia. 

Nobleza obliga, la propuesta de Klapisch no es pretenciosa. Dicho de otro modo, este largometraje se conforma con invitarnos a encariñarnos con una ciudad y sus vecinos. Por eso la mirada del guionista y director se muestra siempre piadosa, aún con los personajes en principio más antipáticos como la dueña de una panadería (que Karin Viard interpreta con muchísima gracia). 

Quizás porque se muestra conciente de sus limitaciones, París es una película agradable. Además de deleitarnos con bellas postales, nos complace con las actuaciones de Juliette Binoche (ahora sí, en su salsa), Romain Duris, Fabrice Luchini y Albert Dupontel entre otras caras conocidas del cine galo.