S.O.S, BAFISI

S1m0ne, la malditaVerano de 2004, sábado a la noche. Ciudad de Buenos Aires, Caballito, departamento de amigos. Un grupo de desprevenidos nos disponemos a mirar una película que alguien (no vamos a revelar nombres) alquiló…

S1m0ne es el título elegido. Son pocos los ¿valientes?, ¿persistentes?, ¿indiferentes?, ¿inconscientes? que resisten hasta el final; en el interín dos invitados nos dormimos, tres se apartan para conversar, y cuatro maldicen y amenazan con arrojarse por el balcón. Desde entonces, el recuerdo del bodrio mediático-futurista-romántico de Andrew Niccol nos acecha, nos perturba, nos victimiza.

Cinco años más tarde, aquel grupo de incautos ya creciditos decidimos exorcizar el maleficio cinematográfico, y por lo tanto organizar el Buenos Aires Festival Internacional S1m0ne, mejor conocido por sus (capciosísimas) siglas BAFISI. De hecho, estamos convencidos de que, si alquilamos y miramos otros films igualmente descabellados, insostenibles, mal actuados, por fin podremos liberarnos de un trauma a esta altura existencial.

En este punto entran en juego los estimados visitantes de Espectadores. Dicho de otro modo, confiamos en ustedes para que nos recomienden los bodrios más notables del cine contemporáneo (si son made in Hollywood, mejor), y así nos ayuden a armar el programa del evento salvador/sanador/liberador.

Quien suscribe sugiere las reseñadas Celular, la llamada final, Universal remote, Los fantasmas de Goya y Mamma mia!. ¿Cuántas más hay?  

—————————————-
Aquí, otros títulos indigestos.
Aquí, de paso, algunos actores indigestos.