Delicias del espíritu PRO

Cuando el martes pasado le pregunto sobre el sorpresivo cierre de la Plaza Manuel Belgrano, mejor conocida como «Plaza Juramento», el florista de la esquina de Echeverría y Cuba desliza la posibilidad de un paro de cuidadores. Aún cuando la hipótesis fuera cierta, los porteños no padeceríamos las consecuencias de tal medida de fuerza si nuestro Jefe de Gobierno no hubiera decidido enrejar estos espacios verdes y públicos.

Sin dudas, el espíritu pro brilla por su ausencia en una plaza abarrotada y encadenada. Por lo pronto, ningún cartelito institucional amarillo puede distraernos de una clausura momentánea pero inexcusable…

¡Qué linda, una plaza cerrada con candado!

Los belgranenses, excluidos de su propia plaza

… ni de la triste escena urbana donde los vecinos (en este caso, los belgranenses) deben conformarse con sentarse en los bancos dispuestos alrededor de un predio que es propiedad de todos y que, quién sabe por qué motivo, el martes 21 de abril nadie pudo disfrutar.