Las peleas de Lanata

Por Jorge Gómez
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El viernes 3 de abril, la versión online de Clarín publica la primicia titulada “Jorge Lanata deja la dirección del diario Crítica por la caída de ventas”. Los pocos párrafos que conforman la nota explican que el también fundador de Página/12 fue obligado a renunciar por el dueño de la empresa, preocupado por las escasas ventas, y tratan de menguar el prestigio del periodista destituído, sin ninguna elegancia:

Lanata, que también incursionó últimamente en el teatro de revistas, pasaría al Canal 26, propiedad de Alberto Pierri, ex presidente de la Cámara de Diputados durante buena parte del gobierno de Carlos Menem.

Crítica salió al mercado con una línea de aparente oposición al gobierno kirchnerista, aunque en los últimos tiempos moderó esta postura”.

Enseguida, desde su propio espacio web, Crítica de la Argentina responde con tres artículos que atacan al multimedios. El primero repite una denuncia por lavado de dinero que involucra a Héctor Magnetto; el segundo recuerda el carácter de presunta apropiadora de menores nacidos en cautiverio que pesa sobre Ernestina de Noble, y el tercero difunde la noticia de que Jorge Asís fue citado a declarar en el juicio que se le sigue a la propietaria de Clarín.

Ayer domingo 5, Crítica Digital anuncia formalmente la renuncia de su director, y nuevamente le dedica un mayor espacio al ataque a Clarín.

Jorge Lanata, en medio de la pelea entre Crítica y Clarín

En principio, el silencio cómplice del periodismo argentino sobre la condición de los menores adoptados por Noble –seguramente hijos de desaparecidos secuestrados y entregados de manera ilegal– es un escándalo que no puede tolerarse. En ese sentido, las denuncias de Crítica son bienvenidas.

Pero el tono canallesco del texto de Clarín tratando de pegar a Lanata con Menem y la inmediata reacción de Critica contra el multimedios (algo más parecido a una venganza que a una noticia) convierten al episodio en una especie de lucha en el barro de la que no queremos estar cerca.

Es posible que Jorge Lanata haya abandonado este proyecto gráfico como ya abandonó otros. Nunca quedó claro quiénes son los propietarios de Crítica, ni sus fuentes de financiación, ni la cantidad de ejemplares vendidos. Ni siquiera el perfil ideológico del medio, tan desdibujado como su ex director.

En los próximos días Lanata volverá a la televisión, algo añorado por sus seguidores entre los que no me encuentro. A lo sumo, podemos rogar para que su capacidad de editor, su brillo intelectual y su mirada original vuelvan a estar al servicio de la información, lejos de sospechas de maniobras de marketing, peleas de cartel y venganzas personales.