BAFICI, tenemos un problema

Problemas con el BAFICI, como con HoustonApócrifa o no, «Houston, tenemos un problema» se convirtió en referencia del cine de ciencia ficción que trascendió la pantalla grande y que se instaló en el habla cotidana de los porteños. Acostumbrados a los avatares que solemos enfrentar en tanto usuarios de servicios públicos y privados deficientes, la frase nos viene como anillo al dedo para retratar con un poco de humor situaciones frustrantes, desconcertantes, indignantes.

La cita también le sirve a quien suscribe para referirse a su atribulada experiencia con la 11a edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI), y para introducir este post que tal vez siga actualizándose a la par de las desprolijidades técnicas y organizativas detectadas de aquí al cierre del evento, previsto para el próximo domingo 5 de abril. A continuación, la lista de desventuras ocurridas en distintas salas de exhibición.

1.- Shopping Abasto. Jueves 26/3. 19hs.
Cuesta entender dónde debemos retirar las invitaciones para asistir a la proyección de Hit. Los chicos y chicas que portan las remeras negras con la leyenda BAFICI oscilan entre señalar la boletería cercana a las salas y el stand ubicado en el centro del piso inferior a la planta baja. En cambio, quienes tenemos la suerte de toparnos con las promotoras de la película también tenemos la suerte de conseguir las entradas asignadas.

2.- Arteplex de Caballito. Viernes 27/3. 20hs.
Los espectadores que llegamos a Rivadavia 5050 para ver Boogie, primero, debemos lidiar con la indiferencia de los empleados de boletería, absortos en la tarea de preparar las entradas del BAFICI. Les lleva una media hora descubrir cómo colocar los cartones oficiales para que se impriman correctamente con la información correspondiente (¿título de la película, sala y horario?). Éste es apenas un anticipo de lo que vendrá.

De hecho, una vez que el público se instala en las butacas, se apagan las luces; se ilumina la pantalla; se proyectan las primeras publicidades… Pero, he aquí el segundo infortunio: un corte, una interrupción… Se prenden las luces. Dos muchachos vestidos con las remeras negras institucionales van-vienen, van-vienen, van-vienen. Anuncian «problemas técnicos» que -prometen- se resolverán en quince minutos. Mientras tanto, vuelven a ir-venir, ir-venir. 

Algunos espectadores empiezan a inquietarse y, a su vez, también van-vienen, van-vienen. Son ellos quienen traen la noticia de que, de nuevo «por problemas técnicos», la película no se proyectará. Minutos más tarde, el anuncio se vuelve oficial, en boca de uno de los muchachos vestidos con remera institucional. Las opciones son dos: o bien pasar por ventanilla a recuperar el dinero invertido en las entradas o a canjearlas por otras, o bien trasladarse a la otra sala donde se proyecta otro título del festival.

¿Hace falta relatar cuán eficientes son los empleados de la boletería a la hora de canjear/devolver el efectivo?

3.- Atlas Santa Fe. Sábado 28/3. 20hs.
La proyección de Everyone else comienza sin problemas; el público parece muy concentrado en la crisis de pareja que afecta a Chris y Gitti… hasta que el monitor dispuesto para los subtítulos en castellano se pone azul y deja de funcionar. Los infaltables jóvenes vestidos con remeras negras tardan en notar el desperfecto pero, en cuanto se dan por enterados, empiezan a ir-venir, ir-venir, ir-venir, y a anunciar la aparición de «problemas técnicos».

Cuando los BAFICI boys prometen (y no cumplen) un corte de quince minutos, la escena parece un déjà vu de lo presenciado el día anterior en el complejo Arteplex… hasta que la proyección termina reanudándose. Cuando el dispositivo averiado vuelve a fallar (y a provocar nuevas idas-venidas, idas-venidas, idas-venidas), no hay interrupción. Por suerte, los subtítulos reaparecen ¿milagrosamente?

4.- Teatro 25 de mayo. Domingo 29/3. 17hs.
Atención, Sr. Cinéfilo. Si Ud. posee entradas compradas por Internet y le toca ir al célebre teatro de Villa Urquiza, ármese de paciencia: un empleado se las pedirá; otro las controlará y un tercero las cortará. Mientras dura este movimiento en tres tiempos, usted deberá permanecer a un lado, sin chistar, y ver pasar a toda la gente que estaba detrás suyo en la cola. 

5.- Atlas Santa Fe 1. Domingo 5/4. 14hs.
La proyección de Les amours d’Astrée et Céladon se interrumpe a la hora de iniciarse. El corte dura escasos minutos; lo que molesta es -otra vez- la referencia a la excusa poco original de «los problemas técnicos». 

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A continuación, los links a las reseñas sobre las (pocas) películas que la autora de este post vio en el festival.
Hit.
– Everyone else.
Um lugar ao sol.
Waltz with Bashir.
El último verano de La Boyita.
35 rhums.
Les amours d’Astrée et Céladon.
Les plages d’Agnès.