Opus Cuatro, con los chicos

Interesante iniciativa, la del Instituto González Pecotche que ayer martes organizó en el Auditorio de Belgrano un encuentro vocal entre su coro de alumnos y el grupo Opus Cuatro. Al parecer, ésta fue la 14a edición del ciclo de conciertos que busca el acercamiento entre los estudiantes y reconocidos músicos populares argentinos. De paso cañazo, la convocatoria ayuda a recaudar dinero para mantener y/o renovar el material didáctico y tecnológico del establecimiento.

Por lo pronto, los espectadores ajenos a la comunidad escolar tuvimos la suerte de, por un lado, palpar el esfuerzo que supone emprender un proyecto educativo de estas características y, por el otro, reencontrarnos con un cuarteto que sin dudas merece celebrar sus cuarenta años en escena. A título personal, la ocasión también sirvió para reflexionar sobre la -en general subestimada y descuidada- relación entre la enseñanza y la música.

Fieles a su repertorio y atentos al protagonismo acordado a los jóvenes coreutas, los generosos Alberto Hassan, Marcelo Balsells, Hernando Irahola y Federico Galiana entonaron desde clásicos de nuestro folklore («Alfonsina y el mar» y «Que se vengan los chicos» fueron los más emblemáticos) hasta gospels varios (los aplausos distinguieron a «When the saints go marching in»), pasando por la deliciosa «Sixteen tones» y la infaltable «Y dale alegría a mi corazón». Solitos, los niños le rindieron un sentido homenaje a Atahualpa Yupanki y, en la última parte del espectáculo, acompañaron a Opus Cuatro.

Afín al espíritu de las buenas fiestas escolares de fin de año, el mini-recital organizado por el Instituto González Pecotche entusiasmó y alegró no sólo a quienes asistieron para ver a sus hijos/sobrinos/ahijados/nietos sino a quienes, por pura casualidad, descubrimos tan interesante iniciativa.