Hannibal, el origen del mal

HANNIBAL RISING ó Las aventuras del joven Lecter
Por
Dr. Ade.-
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Hannibal, el origen del mal

¿Por qué esa necesidad de explicarlo todo? ¿Por qué no dejar margen para el misterio? ¿Acaso podemos saber alguna vez todo sobre una persona? Sus motivaciones, las circunstancias, el contexto, difieren para cada uno y todos. Hannibal rising es la protosecuela (lindo término) que cuenta la infancia y juventud del Dr. Lecter, psiquiatra, psicoanalista y caníbal a tiempo completo. Se consideró que el público debía conocer los orígenes de la peculiar afición de nuestro “héroe”, por lo que se armó una historia que lo deja bastante bien parado de cara a un juicio moral posterior.

Creo que el director Peter Weir dijo que en el cine había no más de diez historias, las cuales, con algunos retoques, se iban repitiendo en las diferentes obras. En este caso tenemos las peripecias tipo Conde de Montecristo, donde el protagonista sufre un infortunio siendo niño a manos de “gente mala”, por lo cual, ya grandecito, saldrá a cazarlos y acabarlos de maneras diferentes (sabemos que la repetición de acciones atentan sobre un buen guión).

El personaje principal (Lecter a los 20 años) es interpretado por el actor francés Gaspard Ulliel, una mezcla de nuestro Iván de Pineda con el joven Anakin Skywalker en su derrotero hacia el lado oscuro. Justamente, al igual que Hayden Christensen (Anakin), Gaspard no logra transmitir el tembladeral psicológico que acarrea la decisión de pasarse al “otro lado”.

Supongo que, por más dotes artísticas que posea, Anthony Hopkins no hubiera dado el physique du rol necesario. Y volviendo al principio, me hubiera gustado que nos dejaran las dudas sobre el entrañable doc, o tirar pistas en las secuelas, nada determinante. Pero no.

Quizás tenga mucho que ver algo fundamental: El silencio de los inocentes (1991) fue dirigida por Jonathan Demme y producida por Ronald Bozman (entre otros). A partir de ahí la franquicia pasa a ser propiedad de Dino De Laurentiis, quien produce Hannibal (2001) dirigida con grandilocuencia por Ridley Scott, Red dragon (2002) bajo las órdenes de Brett Ratner y la que ocupa este comentario, Hannibal Rising (2007), dirigida por Peter Webber.

Y se nota la diferencia con la primera, vaya si se nota. Ni siquiera la contratación de grandes figuras en las dos primeras secuelas pudo ayudar a superar a la original. Se dice que De Laurentiis presionó al autor de la novela, Thomas Harris, para escribir la protosecuela o lo haría con otro escritor, lo que hizo que Harris cambiara su negativa. Entonces ¿De Laurentiis influiría bastante en la elaboración de las obras al punto tal de hacerlas “pochocleras”?
Parecería que sí.

Por mi parte, disfrutaré más el libro con las andanzas de este gourmet especial y, cuando llegue el momento, no dejaré de ver Hannibal V: la redención, Hannibal VI: el hijo de Lecter y, por supuesto, Hannibal X: Resurrección.