Constataciones vacacionales

Durante esta semana de vacaciones que anuncié el viernes pasado y que lamentablemente termina hoy, aproveché parte del tiempo libre para Algo de lo visto durante estas mini-vacacionesdormir hasta tarde, para pasear a la luz del sol, para ver televisión, para mirar DVDs, para ignorar las noticias. Entre lo mucho o poco que le dediqué a la pantalla chica (series y películas), transcribo a continuación las constataciones / conclusiones principales.

* Probablemente le dedique una reseña aparte pero, como anticipo, me permito recomendar la película tailandesa Beautiful boxer. Hasta cierto punto me hizo acordar al excelente film belga Mi vida en rosa aunque, en honor a la verdad, prefiero el trabajo de Alain Berliner al de Ekachai Uekrongtham (confesión estrictamente personal que no invalida la sugerencia).

* De lejos, In treatment es la mejor mini-serie que la televisión premium ofrece actualmente. Además de repasar las muchas virtudes de esta otra propuesta psi de HBO, me doy cuenta de que Álex -el paciente de los martes- es la nueva aventura de la vieja Christine y que Amy -la paciente de los jueves- es la Jennifer Crawford que Anthony Hopkins (en realidad, Ted Crawford) mata a sangre fría en Crimen perfecto.

* No termino de lamentar aquel mal prestagio. De hecho, la versión cinematográfica que Sofía Coppola hizo de María Antonieta resite una, dos, tres miradas. Justamente en esta tercera ocasión distingo en la princesa Lamballe (amiga íntima de la reina adolescente) a Mary Nighy, una de las actrices protagónicas de la perversona El despertar del amor o The fine art of love: mine ha-ha. Dicho sea de paso, mientras redacto este post, descubro que la joven es hija del adorable Bill Nighy.

* En Ghost, la sombra del amor (por Dios, vaya título eligieron los distribuidores locales) Patrick Swayze -es decir, el difunto Sam Wheat- no tarda en reconocerse capaz de atravesar superficies sólidas. Apenas todos nos damos cuenta, transcurren varias escenas donde efectivamente el personaje franquea puertas, paredes, incluso subtes sin ningún problema. Con el tiempo, los responsables de los efectos especiales deben haberse cansado o los productores deben haberse quedado sin presupuesto porque el fantasma amigable empieza a encontrar puertas y ventanas siempre abiertas, que le facilitan el paso aún en las situaciones más inverosímiles.

* Empiezo a creer que Lo que ellas quieren es uno de los desatinos más grandes cometidos por Mel Columcille Gerard Gibson. Entre las muchas fallas de esta película, falta química entre el actor (actor, no director) y Helen Hunt. Ay, si pudieran reeditar la Susan Sarandon - Bette Davistensión que el mismo Mel y Sigourney Weaver transmitieron en la inolvidable El año que vivimos en peligro.

* Insisto: Susan Sarandon se parece cada día más a Bette Davis (por favor, imaginar el cierre de estas constataciones / conclusiones acompañado por la célebre canción ochentosa de Kim Carnes).