Tell me you love me

Tell me you love me o Dime que me quieres/amasLa televisión premium -más precisamente HBO– sigue explotando la onda psi. Después del estreno de la muy recomendable In treatment o En terapia, el domingo antepasado le llegó el turno a Tell me you love me, miniserie que busca contar la problemática de tres parejas: una integrada por veinteañeros, otra por treintañeros y otra por cuarentones. Si a los seis personajes principales les sumamos la terapeuta y su marido cincuentones/sesentones, bingo: tenemos el cartón generacional lleno.

A diferencia de la propuesta producida (en ocasiones dirigida) por Rodrigo García, la de Cynthia Mort y Gavin Polone descarta la tentación del tiempo real y apuesta a la simultaneidad -es decir a cierto montaje paralelo- para mostrar las diversas situaciones que atraviesan los pacientes de la Dra. Foster. También a diferencia de lo que sucede en la serie protagonizada por Gabriel Byrne, aquí el consultorio ocupa un lugar secundario.

En esencia, Tell me you love me es mucho más televisiva que In treatment. Por lo tanto, los desafíos a enfrentar son menos arriesgados, o al menos cuentan con antecedentes útiles o mínimamente ilustrativos. Por ejemplo, y salvando las distancias de rigor, la idea de abordar distintos tipos de crisis matrimonial/ generacional surgió primero en la poligámica -y poco exitosa- Big love.

La comparación entre ambas propuestas psi también aparece de manera inevitable en el plano interpretativo. Por lo pronto, una cosa es actuar limitado por una única escenografía y por parlamentos verborrágicos, dignos del diván, cercanos al monólogo, y otra muy distinta es hacerlo en contextos diferentes y ante otros personajes que facilitan y enriquecen la (inter)acción.

Que conste. Esta nueva propuesta «psico-catódica» no deja de cumplir con los estándares de calidad exigidos por la gerencia de HBO. De hecho, lo que les pasa a Jamie y Hugo, a Carolyn y Palek, a Katie y David, a May y Arthur tiene un gancho indiscutible, en parte gracias a un guión ágil, bien elaborado, y en parte gracias a las actuaciones, todas convincentes.

A priori, es muy probable que Tell me you love me consiga seguidores entre los amantes de la onda psi y entre quienes -una vez más- están dispuestos a asomarse al intrincado mundo del amor y de las relaciones de pareja. El espíritu omnipresente de Herr Sigmund, chocho. ¿O no tanto?