La tourneuse de pages

O... La cambiadora de páginasEs probable que quienes hayan visto El niño de los hermanos Dardenne no se den cuenta de que la rubiecita encargada de componer a una madre precoz es la misma joven que encarna a la enigmática, especuladora y despiadada protagonista de La tourneuse de pages. En la película de Denis Dercourt, Déborah François se luce con un rol protagónico que le permite personificar de manera estremecedora a la divina venganza y, de esta manera, consolidarse como promesa del cine belga

También es probable que quienes hayan visto la comedia Siete años de matrimonio tarden en darse cuenta de que la actriz que interpretó a aquella ama de casa desesperada a la francesa ahora hace de pianista consagrada, arrogante primero, devastada después. Catherine Frot es su nombre; pocos lo olvidarán en honor a esta transformación.

Además de ofrecer excelentes actuaciones, el largometraje de Dercourt parte de un guión muy bien armado cuyo retrato del resentimiento supera por varias cabezas a intentos parecidos. La clave de esta supremacía se encuentra en el manejo acertado de una violencia omnipresente pero, salvo escasos exabruptos, siempre calculada, contenida, acechante.

En Argentina, La tourneuse de pages se editó directamente en DVD, y en algunos videoclubs la alquilan con el espantoso título de La cambiadora de páginas. Cabe aclararlo por las dudas; no vaya a ser cosa que una traducción desafortunadamente literaria los aleje de un film difícil de olvidar.