Tiro por la culata

Además de la proliferación de aparadores ajenos al circuito editorial, otra cosa me llamó la atención en la Feria del Libro que -dicho sea de paso- concluye mañana domingo: la existencia de un stand especializado en mini-libros (en honor a la verdad, no recuerdo si la casa responsable era ésta o alguna otra).

Apresurada por sacar una foto testimonial, olvidé buscar un punto de referencia que sirviera para mostrar las dimensiones reales (unos 4 x 5,5 centímetros aproximadamente) de estas ocurrentes publicaciones liliputienses. Por eso, la imagen desplegada más abajo no dice nada; mucho menos prueba que la exhibición de estas miniaturas bibliográficas efectivamente tuvo lugar.

Aunque no parezca, éstos son mini-libros

Habrá que creer nomás en la palabra de quien suscribe, y en todo caso bromear sobre la posibilidad de que la malograda foto figure en los anales broggers como caso típico -vergonzoso- de «tiro por la culata».