Reinas

ReinasCómo no alquilar una película que reúne a Verónica Forqué, Carmen Maura, Marisa Paredes, Mercedes Sampietro y Betiana Blum. Cómo no confiar en las chispas que se sacarán estas cinco comediantes de renombre, entre ellas tres ex chicas Almodóvar y una compatriota talentosa. Cómo no apostar a una propuesta que bromea sobre las madres/suegras pero desde una perspectiva distinta: la de hijos/yernos homosexuales. Cómo no sentir desencanto cuando el co-guionista y director Manuel Gómez Pereira desaprovecha un proyecto tentador.

Reinas es el título de este chasco cinematográfico que comete dos grandes pecados: por un lado, desperdiciar el talento de actrices fenomenales y, por el otro, malograr una idea original que -retomando la observación del amigo Adenoz– gira en torno al casamiento entre varones gays sin que por eso la cuestión gay adquiera un protagonismo excluyente.

«Forzado» es el adjetivo que mejor define a este largometraje. Forzado es el guión (a Gómez Pereira le cuesta cruzar las distintas historias planteadas); forzado es el encuentro multiestelar (Forqué, Maura, Paredes, Sampietro y Blum parecen reducidas a estereotipos de personajes que alguna vez interpretaron); forzada es la participación de actores provenientes de estas latitudes (además de la mencionada Blum, está el monocorde Daniel Hendler); forzado es el mensaje gay-friendly que pretende difundir la comedia.

En octubre del año pasado la revista Variety informó que los guionistas norte-americanos David A. Lee y Daniel Vaillancourt habían comprado los derechos de Reinas con la intención de hacer una remake para la Warner Bros. La pregunta del millón es la siguiente: ¿podrá Hollywood filmar algo peor?