Pura impostación

Fernando Carnota, a punto de impostarColega del pretendidamente incisivo Gustavo Sylvestre y del verdaderamente profesional Edgardo Antoñana, Fernando Carnota también se desempeña en TN Noticias, como co-conductor del informativo emitido de lunes a viernes, de 7 a 10 de la mañana. De hecho, él y Silvia Martínez se turnan a la hora de leer los titulares, de realizar entrevistas telefónicas, de darles pie a los columnistas Nicolás Singer (a cargo de la sección deportiva) y Fernando Confessore (a cargo del pronóstico meteorológico), al invisible Ernesto Arriega (a cargo del informe de tránsito) y a los movileros que cubren los hechos en principio destacados de nuestra realidad.

No tanto por elección concienzuda sino más bien por costumbre o comodidad, hace tiempo me convertí en oyente (sí, oyente) de este noticiero. Todas las mañanas, mientras me preparo para salir rumbo al trabajo, escucho «lo que hay que saber» para «estar realmente informado». Y todas las mañanas me hago las mismas dos preguntas. A saber…

¿Por qué Fernando Carnota habla como habla? ¿Por qué alarga ciertas vocales, y acentúa la letra R como queriendo incorparle un nuevo tipo de tonada regional a nuestro castellano argentino?

Que quede claro. Este periodista porteño no pretende imitar a los cordobeses, ni a los santiagueños, ni a los mendocinos. Su canto es único, imposible de clasificar como típico de alguna provincia, localidad, barrio, sector social. Aunque es muy difícil de imitar por escrito, hago el intento a continuación.

Carnota no dice: «cuatro personas murieron esta madrugada, víctimas de un incendio desatado en una fábrica de Avellaneda». Carnota dice, siempre con voz estridente: «cuatro perrrrsoooonas murieron esta madrugaaaada, víctimas de un incendio desataaaado en una fábrica de Avellaneda». A este particular fraseo hay que agregarle una combinación de inflexiones vocales hacia arriba y hacia abajo que impiden anticipar el final del titular o copete.

En ocasiones, la lectura se hace toda de corrido, como encimada. Entonces escuchamos algo por el estilo: «cuatro perrrrsoooonas murieron esta madrugaaaada, víctimas de un incendio desataaaado en una fábrica de AvellanedaaaHaaace horas los bomberos tratan de reduciiiirrrrr las llamas y de detectarrrrr las causas del siniestro».

Curiosamente, el co-conductor pronuncia normalmente cuando intercambia comentarios con sus colegas de piso o cuando dialoga con los movileros, pero retoma el vicio cuando entrevista a testigos de un suceso o a fuentes competentes. Evidentemente, la impostación pretende darle un relieve inconfundible a todo «lo que hay que saber» para «estar realmente informado». Sin embargo, semejante tour de force no hace más que abonar la hipótesis de que el periodismo televisivo es -ante todo- puro show.