La oveja de papel

Portada del Soy dedicado al BAFICIHace un mes y medio aproximadamente, Página/12 lanzó el nuevo suplemento semanal Soy, que ahora también cuenta con su versión online. De esta manera, el diario pretende cubrir las inquietudes, los intereses, las problemáticas de quienes ejercen una sexualidad distinta a la hétero, y otorgarle cierta representatividad «masiva» (encomillo la palabra porque este periódico no es precisamente el de mayor tirada en la Argentina) a un nicho de lectores muy poco considerado.

En principio, el nuevo emprendimiento busca blanquear el tema de la diversidad sexual a nivel mediático, y de paso distinguirse de un periodismo propenso a tratar a la bi/homo/trans/sexualidad como fenómeno de interés científico, como agente disfuncional/delictivo o como plato fuerte de la comidilla farandulera. En este sentido, la cobertura de esta publicación es interesante porque intenta liberarse no sólo de los prejuicios hétero sino también de aquéllos que enfrentan a las minorías sexuales entre sí.

Éste es básicamente un suplemento cultural que pretende conectar a sus lectores con películas, obras de teatro, muestras, libros, discos referidos a la temática bi/homo/trans/sexual (de ahí la publicación de reseñas, entrevistas, agendas, guías). También hay espacio para la reflexión sobre lo que significa reconocerse, definirse y aceptarse en tanto «oveja rosa» de la familia (de ahí la publicación de columnas escritas por personalidades más o menos conocidas y la existencia de un apartado reservado para las cartas de lectores).

A priori el mayor desafío de Soy es mantener la tesitura de promover la diversidad sexual sin por eso convertirse en un producto hermético, expulsor de quienes -aún cuando no pertenecen a las minorías representadas- son lectores potenciales. Por ahora, los editores responsables parecen haber elegido el buen camino; el tiempo dirá cuán acertada es esta observación.