Escándalo

EscándaloAsí como Desayuno en Plutón es una película especialmente recomendable para quienes ignoran o cuestionan la versatilidad del a veces encasillado Cillian Murphy, Escándalo se presenta como una buena oportunidad para descubrir/confirmar el talento de la ya consagrada -y siempre impecable- Judi Dench. En esta ocasión, la actriz británica nos regala una clase magistral sobre el difícil arte de encarnar a «un villano» del mundo real. 

Por un lado, la Barbara Covett que compone Dench provoca aprehensión, rechazo, indignación, pero por otro lado también inspira pena y hasta un poco de piedad. La vieja profesora se parece a una araña: de hecho, ambas tejen su tela para atrapar -de ser posible fagocitar- a su presa, y ambas actúan guiadas por un instinto vital (el arácnido para alimentarse; la docente solterona para liberarse del desamor y la soledad).

Aquí no hay espacio para el estereotipo de maldad que suele explotar el cine sensacionalista, y que se compone de grandes dosis de sadismo y perversión. Aquí se trata de describir un tipo de comportamiento neurótico -obsesivo, manipulador, extorsivo, déspota- en un contexto de pretendida normalidad.

El mérito de esta aproximación realista no es exclusivo de Dench. Evidentemente, el guionista Patrick Marber (el mismo que escribió la adaptación cinematográfica de la obra de teatro Closer) sabe retomar los matices que Zoe Heller trabajó -posiblemente con mayor detalle- cuando concibió la novela original, Notes on a scandal.

Sería injusto desestimar la interpretación que Cate Blanchett hace de Sheba Hart, la joven, confiada y apetecible «presa» que Barbara intenta cazar. Sin embargo, el buen desempeño de la actriz australiana no impide que su personaje aparezca deslucido, por momentos bastante lineal, quizás porque el mismo guión le adjudica un lugar deliberadamente secundario.

A todas luces, la gran protagonista de este escándalo no es la víctima sino el victimario. En este caso, la victimaria. Es decir, la intrigante profesora Covett. Es decir, la magnífica y encomiable Judi Dench.