Jewboy

JewboyAlgunos asociarán el título Jewboy a una especie de superhéroe como Astroboy o Superman. Sin embargo, esta película australiana filmada en 2005 no se relaciona con ninguna historieta. Al contrario, el protagonista posee algunas características del antihéroe y ninguna típica de los hombres inquebrantables que pintan los comics.

El film escrito y dirigido por Tony Krawitz describe la crisis existencial que atraviesa Yuri, formado para convertirse en rabino pero en conflicto con la comunidad ortodoxa a la que pertenece. La contradicción lo lleva a buscar en el afuera laico las respuestas, la experiencia, el conocimiento, la contención que en principio no encuentra entre los suyos.

Aunque enmarcada en un contexto específico, la historia sirve como fábula universal, aplicable por un lado a todos los credos y, por el otro, a quien se sienta asfixiado por su propio entorno cultural, social, religioso. En este sentido resulta imposible no sentirse identificado con el personaje interpretado por el desconocido Ewen Leslie, tironeado entre el mandato familiar y la posibilidad de descubrir y emprender una vida nueva.

Desde ya, el largometraje también resulta interesante en tanto retrato de la comunidad judía ortodoxa. De hecho, las dudas, la rebeldía, la fidelidad de Yuri permiten una aproximación rica en matices e interpretaciones.

Por más de un motivo, Jewboy es una propuesta a todas luces recomendable. Pensándolo mejor, la asociación historietística no es tan descabellada cuando, en definitiva, el protagonista de este largometraje debe enfrentar cierta dualidad interna y descubrir su verdadera identidad.