Complicidad por omisión

Pecado de omisiónLa violación -las violaciones en realidad- ocurrieron en 2003, cuando L. N. P tenía 15 años, pero toma(n) estado público recién ahora, un lustro después. Lo de «estado público» es relativo o acotado porque, entre los medios de comunicación de envergadura nacional (ignoro cuál habrá sido la cobertura de la prensa regional), el diario Página/12 parece el único dispuesto a contar –aquí y aquí– el vía crucis de una adolescente toba que fue violada no sólo por sus agresores ocasionales (blanquitos, los tres) sino por ¿representantes?, ¿empleados?, ¿funcionarios? del Gobierno.

Este post no pretende analizar el casi siempre subestimado delito de violación. Tampoco busca repasar la historia -y así comentar el presente- de un Estado (una sociedad, un país) todavía propenso(s) al ejercicio de prácticas discriminatorias, abusivas, perversas, delicitivas, pocas veces sancionadas, nunca del todo erradicadas.

Este post tiene la única intención de señalar la miopía, ¿la insensibilidad?, la falta de compromiso de cierto periodismo siempre atento a la posibilidad de lucrar con homicidios cuyas víctimas son «gente como uno» o «señoras bien» (María Marta García Belsunce, Nora Dalmasso y Rosana Galliano constituyen los ejemplos más famosos y recientes) y en cambio indiferente a aquellos crímenes que -como el perpetrado contra L.N.P- superan los límites de determinada esfera geográfica y social para poner en evidencia lo más excecrable de cierto modus operandis político, judicial, institucional, estatal.

Me refiero al modus operandis político, judicial, institucional, estatal que rara vez nos perjudica a quienes, en comparación con el destino de muchos compatriotas, somos ciudadanos privilegiados, de primera categoría. Me refiero a los vericuetos policiales y judiciales que permiten culpabilizar a la víctima y, de ser posible, condenarla, humillarla, castigarla, silenciarla y -en este caso- violarla en reiteradas oportunidades.

Me refiero a un periodismo que, mientras tanto, mira para otro lado. Actitud que parece inspirada en la de otros cómplices por omisión.