Amar te duele

Amar te dueleA pesar de sus limitaciones, Amar te duele posee la rara cualidad de coquetear con elementos tan dispares como la tragedia shakespeariana, la telenovela, el alegato social, el videoclip, y aún así salir bastante airosa. A todas luces concebida para un público adolescente, esta película mexicana supera en calidad a otros productos destinados a la misma franja etaria, tanto que los espectadores adultos podemos mirarla sin mayores reparos.

Salvando las distancias, la historia de Ulises y Renata se parece a la historia de Romeo y Julieta. De hecho, el guión de Carolina Rivera también quiere que los protagonistas sean muy jóvenes (16, 17 años), se amen con locura, desafíen a su entorno y pierdan de manera irreparable.

Es cierto, existen algunas variaciones. Por lo pronto, aquí la rivalidad no es estrictamente familiar como la que protagonizaron los Montesco y los Capuleto. Aquí el enfrentamiento no es una cuestión de (re)nombre, sino de extracción social. Justamente esta oposición entre representantes de las clases alta y baja da pie a la telenovela y al alegato mencionados. 

Sin dudas, hay algo de folletín en este encuentro de dos almas que empieza como un juego infantil y termina como una triste alegoría sobre nuestro mundo. Cabe señalar que el desenlace poco feliz escapa al formato de los culebrones que vemos en televisión, pero el florecimiento de un amor en principio imposible sí les rinde honores a los libretos con más rating.

Por otro lado, ciertos parlamentos -principalmente aquéllos pronunciados por los amigos, los padres y la hermana de la protagonista, niña rica- deslizan una visión crítica respecto de quienes integran los sectores acomodados de cualquier país latinoamericano, no sólo México.

La dirección de Fernando Sariñana y las actuaciones de Luis Fernando Peña y Martha Higareda son lo mejor de la película. Inspirado en la estética de la historieta y el videoclip, el realizador resuelve algunas escenas de un modo muy original; por ejemplo la segunda cita de la parejita que tiene lugar delante del gran mural que pinta Ulises. Por su parte, los jóvenes actores se destacan por la entrega con la que encarnan a sus personajes.

Un tono por momentos excesivamente melodramático y una banda sonora estratégicamente elegida en función del gusto adolescente son quizás los aspectos más reprochables de Amar te duele. Que quede claro: reprochables desde el punto de vista de una espectadora adulta; en cambio probablemente atractivos para un público menor de edad, inexperimentado tanto en a nivel cinematográfico como sentimental.