Un país en serio

“Argentina, un país en serio” es el lema que acompañó a la gestión del ex Presidente Néstor Kirchner, y que sigue manteniéndose vigente después del recambio gubernamental. Enseguida el slogan se convirtió en pretexto para retruques irónicos sobre el verdadero perfil de una nación cuyos dirigentes políticos, empresariales, gremiales, militares se caracterizan por faltar a principios inherentes al concepto de seriedad. Por ejemplo, la honestidad, la responsablidad, el profesionalismo, la eficiencia.

Los porteños no necesitamos abandonar la ciudad de Buenos Aires para constatar las consecuencias de un Estado incapaz de velar por el bienestar de sus ciudadanos. Probablemente porque esta incompetencia perjudica incluso a la región más favorecida de la Argentina, y quizás también porque los capitalinos rara vez nos apartamos de nuestra conducta ombliguista, lo que sucede en el interior del país suele ocupar un segundo, tercero, cuarto, quinto plano. Salvo contadas excepciones, por supuesto. 

Ésta no es la primera vez que Espectadores pretende mostrar algo de ese “país que no miramos”, tal como rezaba aquel micro televisivo de los años ’80. Tampoco es la primera vez que el foco de este blog se concentra en una de las provincias más afectadas por la indiferencia de nuestra clase dirigente y de muchos compatriotas. De ahí que las imágenes publicadas a continuación suenen a más de lo mismo para quienes ya vieron estas fotos, o ésta, o ésta.

Fotos tomadas el sábado 16 de febrero en las afueras de Resistencia, Chaco 

Estas postales fueron tomadas en las afueras de Resistencia, capital del Chaco, y son las más representativas de una serie fotográfica más extensa pero igualmente reveladora del mismo paisaje de pobreza, abandono, desolación.  

Estimados amigos de Espectadores, como en otras ocasiones estoy de vuelta, aunque sólo en parte. Esta vez, el alma que tarda en regresar sigue frecuentando los barrios, las calles, las casas de las personas marginadas, condenadas a sobrevivir en un país cuyos administradores de turno insisten en abofetearnos con su pretendida -a todas luces falsa- seriedad. 

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

11 thoughts on “Un país en serio

  1. No se por qué salió ese Lord_Henry ahí. Nombre artístico que cada vez uso menos. En fin…

    Bienvenida otra vez.

    Saludos

  2. Bienvenida! Qué bueno volverte a leer! A tu almita dejala llegar tranquila. Dura realidad le tocó ver!

    Políticos serios? Quién fue el que dijo “no le pidan peras al olmo”? Deben ser dos opuestos imposibles de encontrar.

    Un abrazote!

  3. Spectatrice:
    Se agradece este regreso, este mensaje, estas fotos, este recordatorio . Es por demás importante conocer como se acrecientan los potreros de la miseria. La apariencia de la Capital Federal nos impone el vértigo de las liendres y las pulgas de rata.

  4. No conozco Chaco así que estas fotos y las de los otros posts me impresionan mucho. Sin ánimo de querer relativizar la miseria del interior, se me ocurre señalar la tierra que separa las casillas que retrataste. Por lo que se ve en tus postales, no hay tanto hacinamiento como por ejemplo en la villa 31.
    Se te extrañó, Spectatrice. Bienvenida!
    Un saludo.

  5. Estimada Ceci, prefiero pensar que la seriedad y la política no son tan irreconciliables como parece. Una vez más, creo que la falta de honestidad, de responsablidad, de profesionalismo, de eficiencia
    se encuentra anidada en la idiosincrasia de muchos argentinos abocados a las más variadas disciplinas/ocupaciones. De ahí que esta gran “ausencia” no sea exclusiva de nuestros políticos.
    Lamentablemente, las clases dirigentes no nacen de un repollo, sino de las sociedades a las que pertenecen. Por eso confío en que tendremos oportunidad de ser un país verdaderamente serio el día que logremos liberarnos de la chantada generalizada.

    Adivinador, es muy cierto lo que decís. Después de pasar algunos días en el noreste argentino, vuelvo triste y movilizada.

    Rodolfo, a veces Buenos Aires se convierte en el gran árbol que tapa no sólo el bosque, sino sus distintos focos de incendio.

    Martincho, comparto tu observación. Igual, como bien decís, comparar miserias es un ejercicio que puede llevar a conclusiones equivocadas. Después de leer tu comentario, me pareció escuchar las voces de quienes acusan a los pobres de no querer trabajar la tierra que a veces tienen a su alrededor, como si el problema de la pobreza tuviera una solución tan práctica e instantánea.

    Gracias a todos por la cálida bienvenida. Es un gusto reencontrarlos. 😀

  6. Desde luego, el slogan no es muy afortunado, dadas las circunstancias políticas y económicas de los últimos años. Qué bueno que volviste, Spectatrice. Saludos.

  7. Si me dices que tomaste estas fotos en Maracaibo te lo creo. Hay zonas de casi cualquier ciudad en el mundo por las que no pasa ni siquiera nuestra mirada. A veces la vida se vuelve tan complicada para cada quien como individuo que es más fácil ‘olvidarse’ de quienes pese a todos sus esfuerzos parecen seguir estando del lado oscuro de la Luna. Y cuando brevemente nos detenemos a pensar al respecto, nos desviamos excusados con la pregunta ¿qué podemos hacer?

    Afortunadamente hay gente como tú que va más allá de la pregunta. Eso me parece no sólo admirable, sino inspirador.

    Hace unas semanas José me mostró unos cortos que encontró en Internet de Eduardo Galeano; todos muy interesantes con reflexiones bastante crudas. Hubo uno en particular* que me conmovió profundamente en el que alude a esa condición de seres invisibles que habitan del otro lado, que están y seguirán estando pese a nuestra indiferencia.

    No quiero extenderme más. Pero quiero que sepas que tus reflexiones se quedan conmigo. Tal vez eso no sirva para nada en mis manos, pero, al menos por unos momentos estaré consciente de esa realidad que habitualmente prefiero no ver.

    Un abrazo… bienvenida, te extrañamos.

    * http://www.youtube.com/watch?v=XN_Hcirqrmo

  8. Juan, es cierto que el slogan es desafortunado. Por momentos (bastante seguido) parece broma…

    Pati @-;–, gracias por tus palabras y por la URL del video. Siempre es bueno escuchar lo que Galeano dice y escribe. A mi juicio es una persona sumamente lúcida. Los datos y observaciones que comparte en esta conferencia son joyitas que debemos repasar cada tanto.
    Un saludo a ambos.

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