¡Sálvese quien pueda!

¡Sálvese quien pueda! o Una loca familia¡Sálvese quien pueda! y Una loca familia son algunos de los títulos en castellano que las distribuidoras eligieron para promocionar Keeping mum, comedia británica que en noviembre de 2006 pasó por las salas porteñas sin pena ni gloria. Aunque un tanto previsible, la película co-escrita y dirigida por Niall Johnson no merece tal indiferencia; por lo pronto permite pasar un rato agradable gracias a una buena dosis de humor negro light.

En esta ocasión, el sentido del humor british vuelve a ser sutil, elegante, apto para todo público. Hasta el excesivo Rowan Atkinson aparece medido, alejado de los personajes que interpreta en sus unipersonales (alejado no quiere decir completamente distinto; de hecho repite ciertas caras y tartamudeos con los que acumuló algo de fama desde que hizo de sacerdote torpe en Cuatro bodas y un funeral).

Lo acompañan la siempre moderada Kristin Scott Thomas, el casi irreconocible Patrick Swayze (¿qué le pasó a su cara?) y la admirable Maggie Smith. Sin dudas, esta señora actriz merece un comentario aparte en honor a su capacidad para seguir trabajando y reinventándose a los 70ypico de años.

A lo mejor Keeping mum habría sido más interesante si se hubiera concentrado en el personaje que encarna Smith, es decir, si la historia de Grace Hawkins hubiera estado por encima de los avatares sufridos por los Goodfellow. Claro que, en ese caso, la comedia habría corrido el riesgo de perder su condición de apta para todo público (en este punto, cabe aclarar que ésta es la historia de una familia en crisis) y de convertirse en una propuesta más ácida y provocadora (sobre una asesina serial).

Dicho esto, la película de Johnson se distingue por un guión sólido, bien desarrollado, y por algunos guiños propios de una la ironía british (pienso por ejemplo en la reacción de Grace al darse cuenta de que Lance/Swayze es norteamericano). Por todo esto, insisto: este largometraje merece algo más que la indiferencia demostrada un año atrás.