Playa Marisco

Playa MariscoPlaya Marisco cumple con una de las características básicas de la comedia de enredos: nada (o muy poco) es lo que parece. Sin embargo, no se trata de una comedia de enredos convencional desde el momento en que se atreve a jugar con el equívoco sexual, elemento más bien típico de las comedias pícaras o pretendidamente provocadoras. De yapa, la película co-escrita y co-dirigida por Olivier Ducastel y Jacques Martineau incluye algunos sketches musicales que le agregan un toquecito extra a esta particular recreación del viejo vaudeville.

Ay, los franceses rara vez pueden dejar de lado la cuestión gastronómica… En este film, la constatación se da por partida doble. Por un lado, en el título original: Crustacés et coquillages o Crustáceos y caracoles. Por el otro, en una de las escenas más sensuales: cuando los esposos Béatrix y Marc degustan y comparten ostras recién sacadas del mar.

Además de basarse en un guión inteligente, capaz de desdramatizar situaciones en general complicadas como la infidelidad y el «coming out» homosexual, el largometraje cuenta con las sólidas actuaciones de Valeria Bruni Tedeschi (sí, sí, la hermana de la nueva mujer de Sarkozy), Gilbert Melki, Jacques Bonnaffé y Jean-Marc Barr (algunos lo recordarán por haber co-protagonizado Azul profundo con Rosanna Arquette). El resultado: una propuesta entretenida que -por qué no- también invita a la reflexión.

Dicho esto, es probable que el largometraje desencante a los espectadores acostumbrados a las comedias románticas y los musicales made in Hollywood. Que quede claro: Playa Marisco no es ni una cosa ni la otra. Se trata, más bien, de una invitación a reírnos de lo que no suele causarnos gracia en la vida real.