Hilachas mediáticas

Después de repasar la cobertura que el periodismo galo hizo ayer de la asunción presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, la infografía interactiva armada por l’Agence France Presse (AFP) y difundida a través de Yahoo! France parece el trabajo más imparcial, objetivo, neutro, incluso pertinente y preciso. De hecho, los datos publicados por la reconocida agencia de noticias son fechas, porcentajes, índices, esquemas cartográficos. En principio, nada queda sujeto a los variados cristales de la opinión.

Cristina Fernández de Kirchner y la Argentina según AFP

Sin embargo, esta presentación deja entrever tres hilachas que transgreden el ideal de comunicación pura, ascética, si se quiere, inocente. A saber…

1.- Para empezar, la oración resaltada en rojo, refiriéndose a CFK: «su marido, el Presidente Néstor Kirchner, le transmite sus poderes». Como si se tratara de poderes propios de la persona y no de la investidura. Como si el traspaso fuese en realidad la ejecución de una herencia o legado (dicho sea de paso, en consonancia con estos deslices lingüísticos, el muchísimo más frontal diario Libération emplea la noción de «matrimonialismo«).

2.- Cuando los internautas nos dirigimos a las referencias del mapa y hacemos clic en el ítem «Villes» o «Ciudades», sólo aparece Buenos Aires. ¿Por qué no haber escrito «Capital»? ¿Por qué no haber incluido las ciudades más importantes, por ejemplo Córdoba, Rosario, Mendoza? Probablemente esta simplificación excesiva sea producto de mentes acostumbradas al sistema unitario hace tiempo instaurado en el hexágono europeo.  

3.- A lo mejor esta última observación no es una hilacha. A lo mejor la gente de AFP optó por el nombre en francés (de hecho, el nombre original) de las islas Malvinas, a tono con la decisión de escribir «Argentine» en vez de Argentina, «Chili» en vez de Chile, «Bolivie» en vez de Bolivia, «Brésil» en vez de Brasil. En caso de que esta hipótesis sea correcta, no hay nada que objetar.
En cambio, si tenemos en cuenta que para muchos galos la dicotomía Malvinas-Falkland no existe o carece de validez sencillamente porque «les Malouines» fueron – por lo tanto son- territorio francés, entonces sí estamos ante una tercera hilacha ¡con reminiscencias colonialistas!

Ironías al margen, siempre resulta interesante ver de qué manera el periodismo del llamado «Primer Mundo» informa acerca de la realidad que le resulta periférica. Con suerte, encontrar la paja en el ojo ajeno nos permitirá descubrir la miopía mediática que -a no olvidarlo- también nos es propia.