Escenas de la naturaleza

Escenas de la naturalezaResulta gracioso que a una película como Scenes of a sexual nature le mutilen el título. O bien la pacatería que se escandalizó con Shortbus da para todo; o bien los distribuidores locales simplemente decidieron reivindicar el perfil bucólico de esta comedia romántica ambientada en el hermoso parque londinense de Hampstead Heath.

Un poco a la manera de Realmente amor, Escenas de la naturaleza también propone un rompecabezas de pequeños relatos protagonizados por parejas que se re/des/encuentran. Incluso -vaya casualidad- tanto aquel largometraje de Richard Curtis como éste de Ed Blum cuentan con la participación de un mismo actor: el poco conocido Andrew Lincoln. 

Evidentemente, este emprendimiento británico de 2006 ha manejado menos presupuesto que su antecesor de 2003. Por un lado, el despliegue de producción es más limitado (para empezar, todas las historias tienen lugar en un mismo escenario: el mencionado parque). Por otro lado, salvo por el breve desempeño de Ewan McGregor, aquí no trabajan grandes estrellas como Hugh Grant, Liam Neeson, Bill Nighy, Emma Thompson, Keira Knightley, Alan Rickman o la súper modelo Claudia Schiffer. 

Si bien aparecen rostros conocidos del cine inglés, por ejemplo Hugh Bonneville o Gina McKee (a ambos los vimos en Un lugar llamado Notting Hill), los integrantes del elenco tienen un perfil bajo, acorde al anonimato de quienes vivimos anécdotas amorosas sencillas, dignas de seres humanos comunes y corrientes. Esto también hace que ningún episodio se imponga por encima de otro; a lo sumo algunos serán más largos.

Lejos de distinguirse como joyita original, Escenas de la naturaleza vale por lo que es: una comedia que entretiene, por momentos emociona, y sobre todo despeja. No pretende nada más; ¿por qué entonces exigirle más?