Be with me

Be with meEn poco más de un mes termina 2007, y da la sensación de que la cartelera cinematográfica local se desinfla a tono con la llegada del verano, la inminencia de las Fiestas y la cercanía de las vacaciones. Sin embargo, entre los títulos estrenados recientemente sin pena ni gloria, Be with me se destaca como una joyita digna de integrar la lista de las mejores películas proyectadas este año en Buenos Aires.

Desde las antípodas de Hollywood, el largometraje escrito y dirigido por Eric Khoo privilegia la comunicación audiovisual por sobre la comunicación exclusivamente verbal. De ahí que, por ejemplo, sus primeros quince o veinte minutos transcurran sin que los personajes pronuncien un solo vocablo. De ahí que la composición del comerciante/cocinero viudo se convierta en una clase magistral de actuación.

Be with me es una fábula sobre la soledad, el sufrimiento, la adversidad, el amor, la voluntad y la esperanza. También es un relato testimonial inspirado en la increíble vida de Theresa Chan, discapacitada visual y auditiva.

Ficción y realidad se mezclan entonces en un film cuyas alegorías evitan los lugares comunes, y cuya intención documental prescinde de la técnica periodística. Lejos de ser forzada, la combinación de ambos registros desemboca en una narración fluida, delicada y sumamente conmovedora.

2007 empieza a despedirse de nuestras vidas. En términos cinematográficos, bien vale acompañar este cierre con Be with me y convencerse -por si fuera necesario- de que el Séptimo Arte todo lo puede: incluso hablar de una mujer privada del placer de escuchar sonidos y ver imágenes.