Campaña infantiloide

La campaña del Ministerio de Salud, en plena avenida Leandro N. AlemA los argentinos nos cuesta hablar de sexo con naturalidad, es decir, abordar el tema con madurez (favor de no confundir con solemnidad o acartonamiento). Pasamos muy fácilmente de la picardía a la grosería y, entre ambos extremos, nos aferramos a una suerte de media lengua que incorporamos desde chicos y que, según la perspectiva más optimista, aprendemos a ejercitar, a pulir, a renovar… sin nunca abandonarla por completo.

Hablar de sexo con todas las letras sigue incomodándonos. Por si quedaba alguna duda al respecto, nuestro Ministerio de Salud lanzó una nueva campaña de lucha contra el SIDA cuyo slogan «Sin triki triki, no hay bang bang» pretende concientizar a la población sobre el uso de preservativos a partir de un mensaje en principio pegadizo y divertido, a mi juicio infantiloide.

Difundido en carteles de la vía pública y, al parecer, en canales de televisión, el mensaje del Gobierno fue bien recibido por algunos entusiastas. A título personal, me pregunto cuál será el alcance de una campaña cuyos responsables posiblemente se consideren ocurrentes, entretenidos, piolas y, sin embargo, son incapaces de difundir un mensaje con pertinencia y claridad.

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Otros posibles slogans para estos carteles/spots televisivos:

«Sin chipi-chipi, no hay bombón» (perdón Charly García)
«Sin wiki wiki, no hay gong gong» (desde el Lejano Oriente)
«Sin chucu chucu, no hay fu fu» (diría Hijitus

Pensar que el SIDA es cosa seria