Festival de Biarritz. Preliminares

Poster del festival de BiarritzMañana comienza la cuenta regresiva para la inauguración del Festival de Biarritz. En efecto, el evento cinematográfico que esta hermosa ciudad de la costa vasca francesa organiza por decimosexta vez consecutiva tendrá lugar entre el 24 y el 30 de septiembre, y es de esperarse que -por favor permítanme adelantarlo con bombos y platillos- Espectadores asista a las dos primeras jornadas.

El título completo y oficial de esta muestra es Festival de Cines y Culturas de América Latina. En principio, uno se pregunta porqué se acostumbra montar dicha exposición en un lugar tan alejado de nuestro continente y de nuestra realidad. Que conste: no me refiero solamente a una distancia geográfica, sino también económica y en algún punto incluso social.

Algunos argumentan que la opulencia forma parte del pasado; de un pasado relativamente reciente si tenemos en cuenta la leyenda según la cual el mismísimo magnate minero boliviano Simón Patiño se habría hecho una mansión cerca del mítico faro; de un pasado más lejano -casi fundacional- si nos retrotraemos a la época en que el ocurrente Napoleón III le regaló a la emperatriz Eugenia de Montijo un palacete con forma de E.

Sin embargo, a pesar del paso del tiempo y a pesar de una globalización empecinada en convencernos de que las castas sociales han muerto, Biarritz conserva su porte aristocrático, su pertenencia a un mundo exclusivo cuyos no-miembros sólo podemos visitar… en el mejor de los casos. En otras palabras, esta ciudad balnearia al parecer «descubierta» y promocionada por el escritor romántico Víctor Hugo es una de esas joyitas europeas que confirman la fortaleza de una alta burguesía indemne (y por supuesto indiferente) ante (a) las conquistas en algún momento consideradas «revolucionarias».

Bandera del festival de BiarritzEs cierto. La sede del mencionado festival se encuentra a escasos 20 kilómetros de la frontera con España, muy cerquita de San Sebastián. En general, esta proximidad con la madre patria y con la muestra de Donostia viene bien cuando se trata de explicar el interés de organizar por estos lares un encuentro con los cines y las culturas latinoamericanos.

Desde ya, la iniciativa es muy bienvenida no sólo por los biarrotas, sino también por los turistas venidos de distintas regiones de Francia y Europa, y por la prensa internacional especializada. Desde este punto de vista, poco importan las reflexiones transcriptas en estos torpes párrafos.

Lo que realmente interesa son los preparativos, la mencionada «cuenta regresiva» que empieza mañana, y todo lo que a partir del lunes 24 vendrá. Pensar que, con viento y mar a favor, estaremos en el lugar de los hechos para averiguarlo. 😉