Cambio de aire

Visión de Paris, de Marc ChagallDespués de un año y medio prácticamente sin vacaciones, esta tarde parto rumbo a «la douce France» como suelen decir quienes habitan y adoran el hexágono europeo. El cambio de aire responde, por un lado, a una imperiosa necesidad de descanso y, por el otro, a la oportunidad de concretar un viaje hace tiempo anhelado y sin embargo varias veces suspendido/postergado.

Ante todo, volver a Francia significa recuperar parte de mi infancia y reencontrarme con viejos amigos que hace mucho no veo, y por lo tanto extraño. También confío en que los doce mil kilómetros de distancia me permitirán «desconectarme» de una Argentina que en algunas ocasiones me resulta inhóspita, reincidenteagotadora.

Que quede claro. Quiero mucho a mi país y, por el simple hecho de tener trabajo estable y de poder darme un gusto como éste, me considero una ciudadana privilegiada, con poco derecho a la queja.

Aún así, la idea de partir, de escaparme, siempre me tienta. Aunque sea irme, como ahora, por un tiempo limitado.

Dado el contexto típicamente vacacional, probablemente no actualice Espectadores con la asiduidad habitual. Pero sí me comprometo a -cada tanto- escribir sobre lo que veo, escucho, pienso y siento… allá.

Ojalá tengan ganas de seguir acompañándome desde otra distancia. De ser así, hasta el próximo post. De lo contrario, será hasta la vuelta. 
Un abrazo para todos. 😉