Los cuatro fantásticos y Silver Surfer

Anticipo
Fecha de estreno en Argentina: jueves 28 de junio.
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Los cuatro fantásticos y Silver SurferDecididamente Los cuatro fantásticos y Silver Surfer es una película para niños. A diferencia de otras adaptaciones de historietas, ésta ofrece escasísimos guiños* para los señores padres. A menos que algún fanático de Nip/Tuck quiera ver al Dr. Christian Troy con el rostro carcomido por el acero (triste destino para un cirujano plástico). 

La constatación no pretende excusar las limitaciones de esta secuela sino subrayar su gravedad, sin ánimo de sonar alarmista. Es que acostumbrar a nuestros hijos a este tipo de cine es como acostumbrarlos a que coman comida chatarra. Con el tiempo, es lo único que sabrán reconocer/disfrutar.

Alguien podrá argumentar que tanto esta segunda parte como su antecesora hacen hincapié en valores tan honorables como ayudar al prójimo, asumirnos tal cual somos, sacrificarnos en pos de una meta digna, apostar al trabajo en equipo, ser personas de palabra, distinguir entre el bien y el mal. 

Es cierto. Las buenas intenciones de Hollywood siempre están presentes, igual que los indicadores nutricionales en los locales de Mc Donalds.

Los hacedores de cine infantil deberían aprovechar la virginidad mental de los chicos para presentarles historias, personajes -si se quiere mensajes- nuevos, ocurrentes, originales, diversos. Pero no. Alejadas de este ideal, las propuestas como las de Tim Story (¿en serio se llama así?) parecen pensadas para «formar» -vaya eufemismo- la cabeza de futuros espectadores adultos.

Espectadores acostumbrados a que les repitan veinte veces las mismas «enseñanzas de vida». Espectadores ávidos de acción y FX. Espectadores sensibles a (estereo)tipos de belleza exclusivos y excluyentes. Espectadores únicamente atentos a relatos pre-fabricados y, de ser posible, pre-digeridos.

Con una menor cantidad (y calidad) de recursos, Los cuatro fantásticos y Silver Surfer repite el mismo mensaje que El hombre araña 3: siempre existe la posibilidad de elegir. Dicho de otro modo, quienes eligen el mal lo eligen o porque desconocen el libre albedrío (son malvados ignorantes) o porque así lo desean (son malvados por convicción).

A la primera categoría pertenecen Silver Surfer y Sandman, el hombre arena. A la segunda, Victor Von Doom y Venom. A los primeros, se los reprende y se les enseña (¿vieron? ¡Igualito que al pueblo de Irak!). A los segundos, se los atrapa y se los elimina (igualito que al tirano Sadam).

De este flamante episodio de Los cuatro fantásticos, la voz de Silver Surfer (de Laurence Fishburne en realidad) y su talento para surfear son los únicos elementos rescatables. Todo lo demás es digno de una película para niños ostensiblemente subestimados, cuyas mentes se pretende formatear.

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Pregunta: señalar que las iniciales de Silver Surfer conforman la sigla SS es ir demasiado lejos, ¿no? 😳

* Parece que a Stan Lee le entró el gustito por los cameos.