Homenaje a Ricardo Vilca

Reseña redactada por Ariel.
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Ricardo Vilca. Foto publicada por el diario PerfilQuienes tuvimos la suerte de conocer a Ricardo Vilca nos topamos con la humildad, la sencillez, la bondad y la pureza hechas persona. Con una música que se nutría de los sonidos del entorno y también de sus silencios. Con melodías que captaron la esencia de la Quebrada de Humahuaca, hermosa tierra del noroeste argentino, y que llegaron a oídos de representantes de otros géneros musicales (así fue como Divididos incluyó en uno de sus discos una versión de “Guanuqueando”, interpretada en vivo en Tilcara años atrás).

Hacía poco que Ricardo había logrado montar en su provincia natal un espacio propio, donde interpretaba sus melodías mientras los visitantes se deleitaban con exquisitas comidas regionales. La peña de Ricardo Vilca y sus amigos, se llamaba. Tuve el placer de estar allí en febrero cuando viajé a Humahuaca para pasar el Carnaval, aunque al músico ya lo había conocido antes en su propio hogar cuando fui a Jujuy en 2000.

Ayer, de regreso a casa, me enteré de su fallecimiento provocado por una neumonía que se complicó tras dos semanas de internación. Apenas leí la noticia, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo y sentí la incredulidad propia de quien hasta no hace mucho se emocionaba cuando lo veía tocar su guitarra y contar sus anécdotas de compositor.

Humahuaqueño reconocido en el mundo entero, Ricardo Vilca incursionó en el folklore, en el rock y en la cumbia. No importaba el género elegido; este hombre supo plasmar su sensibilidad en temas siempre maravillosos.