Día del blogger

Dia internacional del bloggerDia Internacional del BloggerAl parecer hoy se celebra el Día del Blogger (otra fecha para agendar). A tono con la ocasión, se me antojó describir los aspectos más molestos vinculados con la tarea de llevar adelante una bitácora. Que quede claro: la decisión no responde a una actitud negativa, mucho menos detractora. Es que en distintas ocasiones Espectadores ya se refirió a lo mejor de la blogósfera. Entonces, en nombre de la ecuanimidad, ¿por qué no dedicarle un espacio al costado más oscuro?

Desde ya, las siguientes constataciones son absolutamente subjetivas (por lo tanto discutibles), y pretenden apelar a cierto sentido del humor para quitarle solemnidad al asunto. Por supuesto, queda hecha la invitación para que otros bloggers hagan sus aportes, rectificaciones y ratificaciones.
———————————–

La gente no lee
Muchos no saben leer, escuchar, opinarSin dudas, la participación de los visitantes y la consecuente conformación de una comunidad virtual constituyen uno de los pilares más importantes de las bitácoras. Sin embargo, existen ciertos tipos de intervención que arruinan cualquier ilusión de comunicación enriquecedora. A saber…

… Pocas cosas tan frustrantes como publicar una crítica sesuda, pretendidamente polémica, sobre tal o cual película/programa de TV y provocar una unánime chorrera de alabos sin fundamento que se cristalizan en textos brevísimos, onomatopéyicos, SMSianos (con la ortografía típica de los mensajes de celulares); por ejemplo «Fulanito González te ammmooooooo», «los pitutitos son re kapos», o el escuetísimo «hola qué tal».

… Existe otra versión de este fenómeno. Me refiero a quienes creen que el autor del blog es el productor/actor/director/autor del programa, película, libro reseñados y entonces inundan el post con preguntas, solicitudes, exigencias que escapan a nuestra simple función de redactor/moderador.

… Hay algo peor que la frustración: la indignación. La indignación aparece cuando los visitantes ponen en nuestros artículos palabras y conceptos que nunca dijimos/escribimos, y a partir de deducciones equívocas se empecinan en descalificarnos e insultarnos. Estas personas no saben lidiar con el disenso, y confunden libertad de expresión con libertad de agresión.

… Aunque en mucha menor medida, los comentaristas distraídos o inexpertos también resultan molestos. Eso de dejar mensajes sobre La familia Ingalls en la página reservada para la Política Editorial de la bitácora le rompe los esquemas a cualquier blogger más o menos metódico.

… Un último incordio para la moderación: el prolífico spam. Los hay explícitos y solapados; suscintos y verborrágicos; en inglés, castellano e italiano; insistentes y esporádicos. Todos ellos son incansablemente invasivos e irritantes.

Misión imposible
Wordpress, la plataforma blogger por excelenciaComplicado, esto de publicar a diario. Las ideas sobran; lo que falta es tiempo. A falta de tiempo, es necesario robarlo. Robar horas -aunque sea minutos- de oficina exige la implementación de toda una estrategia que consiste en alternar las ventanas de la computadora para disimular las incursiones por nuestra herramienta Admin.

Robarle horas al sueño significa resignarse a adoptar una apariencia poco acorde a cualquier fantasía romántica respecto de cómo lucimos. Robarle momentos a nuestro tiempo libre pone en peligro la cordial relación con amantes, amigos, familiares y todo ser atento a nuestra disponibilidad horaria.

Los problemas de conexión le imponen otra restricción a nuestro febril deseo de publicación. Cuesta mantener la calma cuando un corte inesperado en el acceso a Internet nos hace perder las últimas modificaciones hechas a un post, o nos impide buscar imágenes que ilustren nuestra preciada reseña.

Contenidos y contenidos
En general, los bloggers nos enorgullecemos de publicar contenido alternativo. Con intenciones autobiográficas o periodísticas, como simple divertimento o como ejercicio profesional, Blogs recomendados para celebrar el 14 de juniolos blogs suelen diferenciarse -a mucha honra- de los medios de comunicación tradicionales.

Recuerdo que hace un par de años se hablaba de la «horizontalidad» de la blogósfera, en contraste con la verticalidad y el verticalismo que suele caracterizar a la prensa «oficial». También se insistía en la posibilidad de generar información, textos, fotos, videos originales, capaces de sobresalir en un océano de ruido mediático.

Hoy aquellos ideales se topan con una realidad mucho menos prometedora. Por un lado, la mencionada horizontalidad parece perder peso ante el surgimiento de agrupaciones de bloggers (en algunos casos cofradías) que se ubican un poquitititito más arriba que sus pares no tan pares.

Por otro lado, el requisito de originalidad también se diluye ante la proliferación de refritos sanctos (con mención de fuentes) y non-sanctos (plagios, hablando mal y pronto), y ante la adopción de prácticas a esta altura masivas: los memes, por ejemplo, que imitan las cadenas de mails donde cada remitente revela gustos, preferencias, reflexiones personales en función de un cuestionario o un formato pre-fabricados.

A esto hay que sumarle el surgimiento de emprendimientos mediático-corporativos que reparten piezas institucionales entre bloggers convocados como actores «exclusivos» de un fenómeno comunicacional en principio innovador, pero en realidad destinado a asegurar la proliferación de material promocional/publicitario.

Mea culpa
Mea culpa de La spectatricePara terminar, la transcripción de una lista con cinco defectos/taras/limitaciones -entre tantos otros- de quien suscribe, bloguera obsesiva e irrecuperable.

1.- En ocasiones, la verborragia me supera y escribo posts tan largos -posiblemente indigestos- como éste.

2.- Tengo tendencia a la contestación compulsiva de comments. Temo que los visitantes interpreten mi silencio como falta de interés o de cortesía.

3.- Suelo involucrarme en discusiones que terminan siendo estériles. A veces porque determinados temas me apasionan. A veces por pura indignación.

4.- Soy reacia a refritar material, aún cuando se trate de refritos sanctos. Valoro muchísimo los hallazgos de otros bloggers, pero en general evito replicarlos porque considero que con una sola publicación -la primera- basta.

5.- También soy reacia a cierto corporativismo blogger. Así como me encantaría formar parte de un proyecto verdaderamente horizontal y comunitario como Agoravox, también les escapo a las asociaciones que se pretenden líderes o de alguna manera influyentes en la blogósfera local.

The end
De todos modos, a pesar de las contras, más allá del mencionado «costado oscuro», bien vale conmemorar este 14 de junio. Por eso desde aquí, y con el fin de terminar (es hora), va un abrazo para los estimados compañeros bloggers en su día. ¡Salud! 😀