Servicio apolillado

FibertelPor lo visto, somos varios los usuarios que padecemos las deficiencias de Fibertel. A esta altura la constatación no sorprende cuando se tiene en cuenta que, desde hace un tiempo -precisamente desde que el Grupo Clarín controla el sesenta por ciento de Cablevisión– el servicio líder de acceso a Internet vía cable módem deja bastante que desear. Es que, por un lado, la atención al cliente decayó considerablemente (resulta casi imposible comunicarse con el 4778-6000 y con el Web Call Center). Por el otro, la conexión falla con una asiduidad cada vez más recurrente.

Durante los dos últimos fines de semana, Fibertel ha «funcionado» (vaya eufemismo) de manera interrumpida y limitada. Interrumpida porque la conexión se cae a cada rato, estrepitosamente. Limitada porque, con suerte, sólo es posible navegar una cantidad restringida de URLs.

Por algún motivo que la gente del Web Call Center no puede/sabe explicar, importantes sitios, webmails, buscadores -los mismísimos Google y Gmail entre otros- aparecen como inaccesibles. La Red se convierte entonces en un tejido apolillado cuyos agujeros nos arrojan a la nada más exasperante.

Otro ejemplo de los errores temporales de Fibertel

Como gran parte de las empresas de este país, la pretendida «relación personalizada» que Fibertel mantiene con sus clientes se circunscribe al lanzamiento de productos, promociones y publicidades que prometen la oferta más provechosa del mercado. Mientras tanto, lejos de ese mundo ideal, el verdadero vínculo con los usuarios combina generosas dosis de ineficacia, incumplimiento y total subestimación.

En el mejor de los casos, la tutela del Grupo Clarín apenas garantiza un acceso atado con alambre o sujeto con alfileres (elijan la metáfora que más les guste). Eso sí: todo por un costo superior al que pagábamos antes de que la empresa fuera absorbida, cuando efectivamente brindaba un servicio eficiente.

Fibertel. Vas más rápido… en picada.