De Titanic a Brokeback

En Hollywood los trailers (o avances) y los posters (o afiches) de películas constituyen una industria aparte. Industria que, según cómo se la mire, se encuentra más cerca de la estrategia publicitaria que del arte cinematográfico. Por si caben dudas, basta con leer la anécdota publicada hace casi dos años por el muy recomendable Posterwire.com.

Cuenta la leyenda que, cuando hubo que pensar en el afiche de Secreto en la montaña, el productor James Schamus llegó a la conclusión de que el trabajo de Ang Lee caería mejor parado -se vendería mejor- si se lo promocionaba como una historia de amor. Nada más y nada menos.

Las similitudes saltan a la vistaPor eso, aunque a «su» film lo protagonizaran dos cowboys, Schamus desestimó la idea de inspirarse en posters de viejos westerns y en cambio prefirió repasar los afiches de los cincuenta largometrajes más románticos de todos los tiempos. De ahí la decisión final de «emular» -por decirlo de una manera elegante- la carátula de la taquillera Titanic.

Ahí tienen entonces la prueba. Las coincidencias saltan a la vista.