Sonrisa idiota

Como adelantándose al chiste de Rep que el diario Página/12 publicó hace algunos días, mi viejo solía referirse a «la risa del mono idiota» cuando miraba televisión. Para probar la pertinencia de la expresión, solía acercarse a la pantalla y con una mano les tapaba la boca a la «estrellas» protagonistas de entrevistas y/o publicidades. Entonces siempre decía algo así como «fijate en los ojos; contradicen la supuesta alegría que pretenden vender».

Chiste de Rep, publicado en Página/12 el 1° de marzo

Y era cierto nomás. Separada del mohín (auto)impuesto, la mirada expresaba vacuidad, cuando no amargura, abatimiento e incluso desprecio. 

Qué paradoja, ¿no? En principio dueña de lo visual, la caja boba engaña de muchas formas, pero nunca a través de la mirada de sus vedettes. Nos queda entonces la sonrisa idiota a modo de consuelo, el rictus necesario para creer en una felicidad catódica y artificial.