Reflexión sesuda

«Los pobres ya no son lo que eran antes«.

Pobres, feos, sucios, hogazanes, indignos, molestosLa ocurrente frase no es de Susanita. En honor a la verdad, la escuché hace unos días en boca de una compañera de trabajo, empecinada en demostrar cuán irrespetuosas, molestas, agotadoras resultan estas personas feas, sucias, holgazanas, ventajeras, acobachadas en villas miseria debidamente acondicionadas «con Direct TV» (sic).

Reflexión sesuda de una joven porteña cuyo ideal romántico de la pobreza la lleva a añorar aquella indigencia humilde, resignada, sumisa, ésa que sabe esconderse (o al menos disimular) para no importunar las buenas conciencias de quienes siempre tuvimos nuestras necesidades -básicas y no tan básicas- más que satisfechas.