Cálculo necrófilo

El tic-tac de la muerteEl mundo online parece empecinado en querer privarnos de misterios. Por ejemplo, hace tiempo nos tienta con lo impensable: conocer la fecha de nuestra muerte.

Así es, escépticos, pesimistas, ansiosos, apocalípticos, curiosos malsanos. Sepan cuántos años, meses, semanas, días, horas, minutos de vida les quedan. Planifiquen su tiempo hasta la fecha fatídica, o déjense llevar por un destino en principio ya escrito, sellado, digitalizado. Basta con ingresar aquí, y asomarse al vacío del propio fin.

Si se asustan y arrepienten, ingresen aquí y aquí, y descubran la incierta y reconfortante relatividad del pronóstico. Comprueben que el cálculo necrófilo es apenas una treta para incitarlos a mejorar su calidad de vida, y eventualmente a alargarar su estadía en este mundo.

Vaya manera de concientizarlos. Vaya manera de engañarlos.