El agente 86

El agente 86«Extraño la época de la Guerra Fría», susurra la implacable M (Judi Dench) en Casino Royale. Por inoportuno que parezca, el comentario me llevó a pensar qué sería de Maxwell Smart en nuestros días, sin el contexto de la vieja contienda capitalo-comunista. Enseguida lo imaginé confundido entre el acecho musulmán y el desacato coreano, tratando de reestablecer contacto con un Siegfried post soviet o neonazi, con una 99 aún demócrata y con un Jaime made in China. Sin dudas, el agente 86 también añoraría los viejos buenos tiempos.

Después de todo, la situación actual es tan complicada que cuesta parodiar el enfrentamiento entre buenos y malos. Por lo pronto, los límites se confunden y las amenazas se multiplican indiscriminadamente. Ahora el Lejano Oriente es más bien aliado (salvo por Kim Jong-il, ¿no?), y desde Gorbachov los rusos no son necesariamente rojos. Es cierto: siempre hubo y habrá que cuidarse de barbudos y portadores de turbantes, pero últimamente los enemigos han adquirido una envergadura internacional que los vuelve inasibles.

Antes, en cambio, los bandos estaban bien definidos. Y cuando hay definición, puede haber categorías. Y cuando hay categorías, aparecen los estereotipos. Y cuando hay estereotipos, inmediatamente aparece el humor para estirarlos, adulterarlos, revolcarlos, romperlos, ridiculizarlos.

Al menos eso hizo Don Adams, protagonista, guionista, director de una serie destinada a parodiar algo más que un éxito cinematográfico. Desde ya, Get smart fue el reverso de la factoría Bond, pero también disparó algunos tiros por elevación contra la imagen del mismísimo Uncle Sam.

Los episodios son numerosos y las anécdotas, varias. Quizás la más recordada por una simple cuestión de orgullo nacional sea aquélla donde Maxwell es víctima de un simulacro de traslado a Buenos Aires. Resulta especialmente gracioso verlo disfrazado de «guapo» y pedir un «churrasco» con forzado acento porteño (en este punto cabe destacar el excelente doblaje a cargo del actor mexicano Julio Lucena).

Desde hace un tiempo, los medios mencionan la puesta en marcha de la nueva adaptación cinematográfica de El agente 86. En plena etapa de preproducción, la película estaría protagonizada por Steve Carell y Anne Hathaway, y dirigida por el prácticamente desconocido Peter Segal.

En principio, habrá que esperar a 2008 para verla. Tal vez en esa ocasión podamos redescubrir a un Smart adaptado a la complejidad de nuestro multifacético presente.