Rincón secreto

Sisifo durmiendo, de Michael BergtA los sueños nocturnos no hay que interpretarlos. No aventuran el futuro ni rescatan el pasado. Son el presente de nuestros anhelos, miedos, enojos, penas. De hecho son mucho más que eso.

Son nuestro refugio. Son ese reducto al que ninguna otra persona puede acceder. Aún cuando hablemos mientras dormimos. Aún cuando compartamos el lecho cabeza a cabeza. Aún cuando al despertar relatemos lo que creímos ver, sentir, vivir.

Los sueños son exclusivamente nuestros. Somos nosotros y nuestra (in)conciencia. Constituyen el rincón secreto de nuestras verdades, desde las más sublimes y nobles hasta las más vergonzantes y patéticas.