Consternación, incredulidad, abatimiento

Otra vez recurro a mi admirado Rep. En esta ocasión, lo hago para expresar una mezcla de consternación, incredulidad y abatimiento. Consternación, porque me preocupa vivir en un país condenado a repetir el pasado; incredulidad porque sucesos como los de San Vicente me llenan de escepticismo, de sospecha, de suspicacia; abatimiento porque me inunda un profundo pesimismo en cuanto a la posibilidad de liberarnos de tantos tumores hace tiempo enquistados en nuestra sociedad.

Ilustración publicada hoy miércoles 18 en Página/12

Que se entienda bien: éste no es un post con implicancias antiperonistas ni antigremialistas. A diferencia de muchos compatriotas, considero que las desgracias de la Argentina se gestaron mucho antes de la aparición de don Juan Domingo y de su mano derecha sindical.

Ante todo, ésta es simplemente la reacción de una ciudadana hastiada de la confusión, la intolerancia y la violencia tan lamentablemente arraigadas en nuestra desdichada sociedad.