El maestro de la luz

Medios y colegas utilizaron el título de «maestro de la luz» para homenajear a Sven Nykvist, director de fotografía sueco que falleció el miércoles pasado en Estocolmo. Más o menos extensas, las notas necrológicas coincidieron en repasar la trayectoria del reconocido fotógrafo e iluminador, mano derecha de Ingmar Bergman, y escolta de otros cineastas de renombre: Woody Allen, Louis Malle, Roman Polanski, Richard Attenborough, Volker Schlöndorff entre otros.

Sven Nykvist, trabajando en sus años mozos 

Sin dudas, Nykvist fue un genio a la hora de generar atmósferas emotivas y emocionales. De su trabajo, recuerdo especialmente Gritos y susurros y Fanny y Alexander, ambas películas dirigidas por Bergman.

La primera me impactó muchísimo, justamente por el ambiente creado, por esas paredes opresivas que se ciernen sobre las hermanas protagonistas. De la segunda, recuerdo la escena ambigua, sugestiva, que tiene lugar en una especie de desván oscuro donde los niños juegan a esconderse y a asustarse.

Los seguidores de un cine más «comercial» -o con mayor difusión- podrán encontrar el nombre de este gran esteta en films tan disímiles como Chaplin, Sintonía de amor y ¿Quién ama a Gilbert Grape?. En todos los casos, es muy fácil reconocer la mano de un maestro que ya no está, pero cuyo legado se mantiene intacto en el celuloide.
 
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PD. Entre los varios artículos publicados en Internet, uno de los más completos es el de BBC Mundo. Para leerlo, por favor hagan clic aquí.