¡Pronetarios del mundo, uníos!

El nuevo proNETariadoEn honor a la verdad, soy bastante escéptica en cuanto al cambio “radical” que supone el surgimiento de blogs y wikipedias alternativos a los mass-medias. Aún cuando reconozco el boom cultural provocado por este fenómeno, aún cuando disfruto de mis pequeñas bitácoras, tengo mis reparos apenas escucho hablar sobre las bondades de un sistema que aparentemente admite la publicación libre -y en muchos casos gratuita- de escritos, fotos, videos.

En otras palabras, sigo pensando que “La Información” (así, con mayúsculas) es un bien escaso, propiedad de poderosos y privilegiados, y que en cambio gran parte de lo que circula en los canales on y offline equivale a transcripción, distorsión, saturación, vorágine, rumor, ruido y -vaya paradoja- desinformación. O lo que es peor: deformación.

Pero, atención, este post no pretende abordar un tema tan complejo y discutible hasta el hartazgo. Su objetivo, mucho menos ambicioso, consiste en señalar la aparición de ooootro neologismo que se suma a la caterva de acrónimos y palabras inventadas que invaden los discursos, comentarios y reportes sobre Internet y la comunicación en la Web.

Me refiero al nuevo concepto de “pronetariado”, lanzado por los especialistas Joël de Rosnay y Carlo Revelli, autores de La révolte du pronétariat*. Publicado hace algunos meses, el libro analiza los entretelones de la “nueva lucha de clases” entre “infocapitalistas” -es decir, quienes se arrogan la propiedad de redes de producción y distribución de la información- y “pronetarios”, productores independientes de servicios y contenidos online.

Desde esta perspectiva, los ciudadanos del siglo XXI estaríamos presenciando una revolución que acortaría distancias respecto de los poderes establecidos, y que nos convertiría en protagonistas de cierta democracia “mediática”.  

Ante tanto entusiasmo, no estará de más parafrasear la famosa convocatoria del Manifiesto del Partido Comunista de 1848, y exclamar a los cuatro vientos “¡Pronetarios del mundo, uníos!”. Marx y Engels, chochos, ¿no?

—————————————–
* Vía Tendencias 21 y Agoravox.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

9 respuestas a “¡Pronetarios del mundo, uníos!

  1. Por el contrario yo sí creo en los cambios que genera esta forma “democrática” de publicación.
    Si bien estoy de acuerdo con vos en que La Información es un bien de pocos, también la hay allí donde cada uno de nosotros vive, transita. Ejemplo de esto son los fotologs y weblogs provenientes de Medio Oriente que se transformaron en los únicos capaces de publicar datos sin filtros.
    Otro ejemplo son los bloggers encarcelados en China.
    Se sabe que un blogger que dice lo que nadie más expone logra superar las barreras limítrofes e incluso idiomáticas. Quienes conforman este mundillo denominado blogósfera (los que realmente la alimentan, no los que la degradan) son quienes se hacen ecos de sus publicaciones y advierten de las persecusiones y censura al resto de los mortales.
    Sí, es cierto, es un pequeño mundo que nada tiene que ver con los grandes medios de comunicación tradicional, pero estamos quienes preferimos informarnos de esta manera “alternativa” si se quiere, con información de primera mano y en muchos casos experta.

    Puedo pecar de ingenua, pero le tengo confianza, seguramente en nuestro culo del mundo será más difícil, en el mejor de los casos algún blog será linkeado desde Clarín o La Nación, pero eso en definitiva no importa.
    Quien bloguea, quien tiene su pequeño sitio, su foro, su fotolog, lo hace porque quiere y no porque gane dinero con ello (aunque algunos lo ganan) y es mucho más confiable que los grandes medios con intereses de toda índole haciendo “ruido”.

    Y hablando específicamente de la brecha digital que mencionás en tu post, en Argentina ni siquiera estamos en condiciones de meternos en esa discusión.
    Puede hablarse de “pronetariado” cuando existen partes comprometidas con la información, la tecnología y la educación.
    Acá… Miran para otro lado.
    Una reelección por allá.

  2. El tema da para un flor de debate, Ana.
    Coincido con vos en que la información brindada por ciertos blogs es más fidedigna que el contenido difundido por las grandes corporaciones periodísticas. Sin dudas, los ejemplos que mencionás -las páginas escritas por ciudadanos libaneses y chinos- tienen peso propio e indiscutible.
    Sin embargo, cuando pienso que la gran mayoría de la población mundial sigue viendo a los emporios mediáticos como a los únicos detentores de la información (y peor aún, de la verdad), el escepticismo me gana.
    Si repasamos un poco la historia de los medios, siempre hubo quienes tuvieron el coraje, la voluntad, el compromiso de contar “la otra cara” de las cosas (en este momento se me ocurre el ejemplo extremo de Rodolfo Walsh y su agencia de noticias clandestina ANCLA). El tema es que, de una u otra manera, el monopolio de la información -también siempre- supo imponerse.
    Tampoco quiero sonar tan pesimista, ¿eh? Ojalá este fenómeno del pronetariado remita a algo más que a un simple neologismo, y que las cosas cambien, aunque sea un poquitititito.
    Pssst. ¿A quién hay que votar? 😛

  3. Pienso que no existe tal cosa como “La Información” con mayúscula, pensada como objetiva y verdadera, como propiedad de alguien. Son distintas las contrucciones que se hacen de la realidad, y cada una de ellas tiene implicancias políticas. Me parece que sería interesante pensar el fenómeno de los bloggs como una construcción social de un espacio para decir, mostrar (lo que se diga allí puede o no estar cuadriculado por los discursos hegemónicos). Sin embargo la cultura es un espacio de luchas y como tal será aprovechado.

  4. Yo creo que la información que posee la dirigencia política y empresarial no es la misma que la que poseemos los ciudadanos comunes. A eso me refiero cuando hablo de “La Información” con iniciales mayúsculas.
    De todos modos, Rocío, el uso de las comillas tiene que ver con lo que vos decís: que la información no es sinónimo de verdad objetiva.

  5. Yo sí creo en una “inteligencia social” que está más allá de los ojos de los medios. Éstos no son absolutos, ni están en todas partes, ni echan el cuento completo de las cosas. Por eso se complementa, por eso la relación es dialógica.
    No sé si haya una lucha por el poder en ese sentido, porque son dos niveles distintos y no antagónicos. La información que necesitamos para vivir mejor está ahora en un menú mucho más amplio y complejo, que empieza por el espejo, por el saber observar.

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s