Tarnation

TarnationTarnation es una película de época. Atención: de época actual. Por un lado, representa a una sociedad que reconoce cada vez menos los límites entre lo público y lo privado, entre ficción y realidad. Por el otro, confirma la existencia de una tendencia que desnuda, exhibe, espectaculariza la vida íntima de las personas.

Hecha la constatación, uno se pregunta por enésima vez hasta qué punto se puede/debe filmar la miseria humana y, en cualquier caso, cómo filmarla, cuáles son las consideraciones éticas a tener en cuenta. Será por eso que, desde este enfoque, la ópera prima de Jonathan Caouette suscita un gran dilema: ¿estaremos ante un acto de arrojo, o ante una estrategia oportunista?

A ver si logro explicarme mejor…

Mezcla de documental y videoclip, éste es un relato autobiográfico construido a partir del montaje de fotos personales y videos hogareños. Así, el director texano nos presenta su siniestra historia familiar, que incluye adopciones frustradas, maltrato infantil, violencia sexual, consumo de drogas, arrebatos suicidas, conductas esquizofrénicas, tratamientos de electroshock, hospitalizaciones forzadas, entre otras delicias.

Gracias a un efectivo trabajo de edición y musicalización, la crónica impacta sin escandalizar y conmueve sin exagerar. No obstante, tanta exposición despierta algo de suspicacia.

Es como si, al menos por momentos*, el film no respondiera únicamente a la necesidad de catarsis esgrimida por Caouette. Como si hubiera una segunda intención (quizás menos noble) de explotar el voyeurismo de los espectadores, y así sacar rédito del consecuente regodeo.

De todos modos, en tanto demostración de coraje o en tanto provocación calculada, Tarnation mantiene su condición de “propuesta interesante”. En primer lugar, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, por el tratamiento original que hace del género autobiográfico. En segundo lugar, porque nos obliga a reflexionar sobre las terribles implicancias de vivir en un mundo cada vez más parecido a un despiadado reality show.

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* Pienso fundamentalmente en dos escenas: la que muestra a la abuela de Jonathan, sin dientes, minúsválida, intentando acomodarse una peluca de utilería, y la que muestra a la madre enferma hablando y riendo sin sentido con una calabaza entre las manos.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

3 respuestas a “Tarnation

  1. Me quedaron dos datos en el tintero. Acá van, por si interesan:
    1.- En inglés, el sustantivo “tarnation” remite al acto de maldecir o a la condición de ser maldecido.
    2.- La película contó con el apoyo de producción de Gus Van Sant. Algunos lo recordarán por haber dirigido las notables Elephant, Todo por un sueño y Mi mundo privado (título que, dicho sea de paso, Caouette adolescente menciona en uno de sus videos hogareños).

  2. me deslumbro este film.

    Impactante.
    Fantastico.

    ¿hasta donde son las consecuencias de una vida?

  3. Impactante.
    No creo ni por un segundo que este chico tenga intenciones de vender nada, es un acto de exorcismo de la vida atroz que le tocó vivir.
    Lamentablemente, a veces los críticos demuestran seres muy insensibles o la negación les gana.
    Hay que estar muy entero para verla.

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