El paraíso ahora

El paraíso ahoraNo es fácil escribir sobre El paraíso ahora. De hecho, ésta es una de esas películas cuya temática supera ampliamente la cuestión cinematográfica. Por lo tanto, aparece el impulso de redactar sobre varias cosas a la vez: en este caso, el conflicto en Medio Oriente, el mal llamado “terrorismo árabe”, las quejas de ciertos sectores ante la nominación al Oscar… De ahí el riesgo de caer en una verborragia confusa; de ahí las eventuales trabas de este post.

Quizás lo primero para rescatar de la mencionada cascada temática es la intención de Hany Abu-Assad de darles voz a los que no la tienen, al menos en Occidente. Porque -quién puede negarlo- desde nuestro rincón del mundo el acceso a la información o a testimonios provenientes del territorio palestino resulta muy limitado.

Así, éste es uno de los pocos largometrajes (sino el único) cuya distribución en el circuito comercial nos acerca a las dudas y convicciones, a la angustia y temeridad, a la resignación y decisión de los hombres-bomba. Así, nos brinda la oportunidad de comprender las razones, las implicancias y las consecuencias del accionar terrorista.

Sin dudas, el gran mérito del cineasta nacido en Nazareth consiste en evitar los planteos maniqueos y los personajes estereotipados. Aquí Said y Khaled no son los típicos locos del turbante, enceguecidos por el fundamentalismo de una religión atrasada. Tampoco responden al ideal romántico del revolucionario con la gorra calada al estilo del Che. 

Por otra parte, si bien el director manifiesta su posición condenatoria respecto de la política de ocupación israelí, en ningún momento reivindica la lucha armada palestina. A lo sumo, la explica, la contextualiza, pero nunca la edulcora ni publicita.

Definitivamente, El paraíso ahora no es un documental panfletario, ni una ficción distorsionante. No declama ni proclama. Tampoco apela a imágenes violentas para hablar de violencia.

No… El film de Abu-Assad simplemente se limita a mostrar (la presencia militar, los alambrados en las fronteras, los contrastes entre ciudades) y a sugerir (el poderío de un Estado separatista, la sensación de amenaza permanente, la existencia de diferencias aparentemente irreconciliables). Las reflexiones, las posibles conclusiones, la eventual verborragia quedan bajo nuestra exclusiva responsabilidad.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

One response to “El paraíso ahora

  1. La vi ayer. No estoy seguro qué pensar.
    Por momentos me gustó el planteo de la situación.
    Por otros momentos sentí que nos estaba explicando a los occidentales, que la explicación iba dirigida a occidente (cosa no está mal, apriori). Por otros sentí que la voz que dice “hay otra via” era la más fuerte, la voz del director, con lo cual sí hay una opinión siendo dirigida (cosa que tampoco está mal).

    Salvando las distancias, me pareció encontrar ecos del debate Camus-Sartre sobre la legitimidad de la utilización de la violencia.

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