Will & Grace

Will & GraceDespués de ocho temporadas consecutivas, el próximo martes 27 de junio termina Will & Grace, serie que lo tuvo todo: personajes carismáticos, guiones divertidos, estrellas invitadas, rating y premios. Producida por el canal NBC, la sitcom giró en torno a la inusual simbiosis entre un abogado gay y una diseñadora de interiores hétero. En poco tiempo, el programa prendió, convocó, convenció e inspiró… y ahora se despide.

Como otras comedias televisivas (Friends, por ejemplo), ésta también describió las dificultades que los treintañeros de las grandes ciudades solemos tener para formar una pareja estable. Lo que la distinguió de sus pares fue, por un lado, una visión más corrosiva de los hechos y, por el otro, un marco de tolerancia mayor que realmente admitía la coexistencia entre personajes con distinta orientación sexual.

Sin duda, los padres de la criatura fueron David Kohan, Max Mutchnick y su equipo de guionistas. Primero, porque tuvieron el coraje de presentar un proyecto que trató abiertamente la cuestión homosexual. Segundo, porque supieron generar historias entretenidas, responsables de que el show se mantuviera al aire durante casi una década.

Los guiones de W & G siempre hicieron gala de un humor inteligente, con chispa, ajeno al chiste fácil. También se distinguieron por sus guiños mediáticos recurrentes (cómo olvidar el episodio homenaje a La novicia rebelde o los cameos/intervenciones de Elton John, Madonna y Britney Spears entre otras «celebridades»).

Para terminar, me arriesgo a compartir la sospecha personal de que el programa terminó cautivando menos por las desventuras de los protagonistas que por las travesuras de los personajes secundarios. Es que, a mi juicio, la dupla conformada por Jack McFarland y Karen Walker siempre fue más ocurrente, desopilante -y por lo tanto atractiva- que la pareja principal.

Pero a no echarle la culpa a los actores. Problemente los personajes interpretados por Sean Hayes y Megan Mullally hayan resultado más ricos, más «explotables» en un sentido cómico, que los encarnados por Eric McCormack y Debra Messing. Chi lo sa

En definitiva, no importa demasiado. Después de todo, el elenco funcionó muy bien en su conjunto, y eso también contribuyó al éxito prolongado de la serie. Y, por supuesto, a que de ahora en más recordemos a Will & Grace como a una de las mejores sitcoms de los últimos tiempos.