En serio te digo

¡En serio te digo!Se puso de moda hace rato; muchos la recordarán en boca de uno de los personajes (la concheta) de Juana Molina. "En serio te digo" es una de esas expresiones que escuchamos a la vuelta de la esquina, en el subte/tren/colectivo, en la oficina, en el restaurant, en la sala de cine, en cualquier lugar donde haya gente conversando.

Aparece con frecuencia en medio de un chisme, o de una confesión. Sirve para rebatir el escepticismo de nuestro(s) interlocutor(es). Y también para afianzar una mentira que ni siquiera nosotros creemos.

"En serio te digo" pertence a la familia "De verdad". Aunque este segundo modismo tiene un campo de acción más amplio: de hecho, te agradecen "de verdad"; te reconocen "de verdad"; te felicitan "de verdad"; te admiran "de verdad"; te quieren "de verdad".

En cambio, "en serio" es más exclusivo. Acompaña únicamente al "te(les) digo", o en caso contrario aparece solo y contundente en respuesta a un "¡noooooo!", a un "mentiiiiiiiiira" o a un "¡no te creo!".

Como sea, tanta insistencia no hace más que levantar sospechas. Por eso, antes de arremeter con alguna de estas alocuciones, pensémoslo dos veces: no vaya a ser cosa que, lejos de aclarar, nuestro discurso empiece a oscurecer. En serio les digo.