El enfermo imaginario

Iconografía de las obras de MolièreCuenta la leyenda que Jean-Baptiste Poquelin, alias Molière, murió en 1673 mientras interpretaba al hipocondríaco Argan, personaje principal de El enfermo imaginario. La Historia, por su parte y como corresponde, se encargó de rectificar los hechos y de aclarar que en realidad el célebre dramaturgo francés sufrió convulsiones en las tablas pero no murió a la vista del público sino en su casa, horas después de cancelada la función.   

Al margen de los dimes y diretes, lo que sí es cierto es que el protegido del hermano de Luis XIV detestaba a los médicos. De ahí la sorna con la que los retrató a lo largo de toda su obra.

A continuación, la transcripción de algunas citas que hicieron famoso a aquel supuesto enfermo devenido en doctor de sí mismo.

* Qué impertinencia la de quienes pretenden que vosotros, los médicos, los curéis. No es tal vuestra misión, sino recibir pensiones y recetar remedios. ¡Que ellos se curen si pueden!

* Una de las mejores pruebas de que estáis bien es el hecho de que todas las medicinas que os han dado no han conseguido acabar con vos.

* La medicina es una de las mayores locuras que prevalecen entre los hombres. No hay farsa más jocosa ni nada más ridículo que un hombre se jacte de curar a otro.

* Cuando uno está enfermo, no hay que hacer nada: la naturaleza se encarga de curarnos o no. Casi todos los hombres mueren víctimas de los medicamentos y no de las enfermedades.