Amor huido

Federico García LorcaCuántas veces se habrá escrito sobre el amor abandónico, aquél que un buen día se va y nos deja solos, llorando nuestra pena. Un amor tan caprichoso y decidido como indiferente e intransigente. Un amor tirano.

Cómo no detenerse entonces ante otra referencia del (des)amor. Cómo no conmoverse ante la idea de un "amor huido", herido por su propia ausencia, encerrado en la pasividad, privado de acción… pero igualmente doloroso, punzante e irremediablemente mortal.

Así lo describe Federico García Lorca:

Muerto de amor
Amor, amor, que está herido.
Herido de amor huido;
herido, muerto de amor.

Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.

Bisturí de cuatro filos,
garganta rota y olvido.

Cógeme la mano, amor,
que vengo muy mal herido,
herido de amor huido,
herido, muerto de amor.