El código Da Vinci

XXXXXXXXXXXXXXXXXXX       C
       Ó
       D
DA VINCI
       G
       O

Cuando pienso en El código Da Vinci, pienso en cruces. O, como diría mi abuela, me hago cruces. O pongo cruces, de ésas que sirven para tachar. O, hablando en singular, le hago la cruz.

Y cuando veo el póster de la película en la calle, inmediatamente me cruzo de vereda. Y cuando intentan convencerme de las bondades del libro de Dan Brown, me cruzo de brazos. O me cruzo a secas, y andá a bancarme el mal humor.

O se me cruzan las siguientes equaciones:

Dan Brown x Ron Howard = ? 
Cristo x best seller x Hollywood = ?
Opus Dei x marketing = ?   

De todo esto surge -supongo- el acróstico de más arriba. Es que… Insisto: cuando pienso en El código Da Vinci, sólo pienso en cruces.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

2 respuestas a “El código Da Vinci

  1. genial tu crítica, ésta y todas! te convertiste en nuestro nuevo gurú del cine, gracias!

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